martes, 16 de marzo de 2021

NOTICIAS: HOY 16 DE MARZO 2021 DÍA DEL SANTO CURA BROCHERO

 

San José Gabriel del Rosario Brochero (Villa Santa Rosa, 16 de marzo de 1840–Villa del Tránsito, 26 de enero de 1914) fue un presbítero católico argentino, llamado popularmente el cura gaucho.4​

El 4 de noviembre de 1866 fue ordenado sacerdote. Primero desempeñó su ministerio sacerdotal en la catedral de Córdoba y fue prefecto de estudios del colegio seminario Nuestra Señora de Loreto. Ya en 1867, Brochero se destacó por su entrega en la asistencia de los enfermos y moribundos de la epidemia de cólera que azotó a la ciudad de Córdoba. El 19 de noviembre de 1869 fue elegido vicario del departamento San Alberto, conocido hoy como el valle de Traslasierra, con sede en la localidad de Villa del Tránsito que a partir de 1916 llevaría su nombre. El valle de Traslasierra contaba entonces con unos 10 mil habitantes. El 24 de diciembre de 1869 partió de la ciudad de Córdoba para hacerse cargo del curato. Allí, asumió como propias las necesidades de la gente. Con sus manos construyó iglesias y capillas, levantó escuelas y abrió caminos entre las montañas, animando a los pobladores a acompañarlo. En su vejez el padre Brochero enfermó de lepra como resultado de convivir con enfermos que padecían esa enfermedad, compartiendo inclusive el mate con ellos. Por esa razón quedó sordo y ciego antes de morir, en 1914.

El proceso de canonización se inició en la década de 1960. Brochero fue declarado venerable por el papa Juan Pablo II en 2004, y beatificado en una ceremonia presidida por el cardenal Angelo Amato en la pequeña localidad cordobesa de Villa Cura Brochero el 14 de septiembre de 2013, durante el pontificado del papa Francisco. Fue canonizado el 16 de octubre de 2016, en una celebración presidida por el propio Francisco.5​ 

Padrecito Santo: Tú que ayudaste a los enfermos y muribundos de la epidemia del cólera, asístenos Padrecito en esta Epidemia que castiga a todo el mundo. Por tu intermedio pedimos al Santo Dios, nos ayudes a librarnos del Covid. Te lo pedimos con todo el amor que tenemos por tí  Amén.

                                           Elsa Lorences de Llaneza

lunes, 15 de marzo de 2021

RELATO "MI VUELO DE PÁJARO" DEL DR. JORGE BERNABÉ LOBO ARAGÓN

 


“Mi vuelo de Pájaro”

- Cabalgando por las Sendas de Tafí del Valle -

 (Segundo episodio)

 

 

Siguiendo con mi bilocación permanente volando por el mundo con personajes que transformaron el planeta me siento como Saturno con mis sueños hechos anillos orbitando siempre y viviendo en un eterno solsticio. Soy como un satélite girando al rededor desde todos los ángulos  y perspectivas en un desfile de soles, lunas  y estrellas con sus luces y sombras. Siempre  orbitando en busca de la paz y el amor. Ese amor es mi Nido y Mi madre  la estrella radiante que nunca se apagará. Y estoy de nuevo en mi Tafí del Valle, que no es del pasado ni del futuro sino que es perenne, que es eterno y que se mantiene vivo. Valle fértil rodeada por los imponentes picos del Aconquija, me ha concedido una vez más el milagro  de volar y cabalgar con mi Madre. Lo primero que vi al despertarme en mi visión astral, fue un pedazo de cielo azul entre las mechas del techo de la casa en donde dormía mi madre en su primera parada en la Mula Muerta cerca de la Ollada. El grupo se despierta bajo el manto azulado de un cielo teñido por pequeñas nubecillas que hacían presagiar un viaje despejado. Una alegría afectiva y profunda domina al grupo que se mueve excitante ante la posibilidad de seguir adelante. Mi madre a viva voz grita hacia el silencio ¡El viaje está salvado! con su emoción a flor de piel  de volver por esa senda mojada y lograr  la cumbre su objetivo. El grupo sigue en esa casa de alta montaña, donde pasaron la noche con una precariedad notable pero en un avanzado confort humano. Tenían un solo baño; un excusado limpio y adecuado a las circunstancias. Desayunan con notable apetito pese al asadito de la noche anterior a su llegada. Preparan los caballos juntados y traído por los muchachos de la casa. Finalmente salen rumbo a Piedras Blancas a las diez de la mañana con el sol recién salido porque a las seis de la mañana todavía lloviznaba. Toman la senda que parte de una loma verde donde hay unos perfectos, redondos carapuncos, los últimos de la región. Bajan y suben  por laderas muy sombrías, algunas resguardadas por altísimos árboles, en su mayoría alisos. La futura bióloga hacía notar  que las arboledas crecen sobre todo en las laderas que dan al sur y al este. Cruzan las sonoras corrientes de los arroyos que corren por las quebradas, entre dos montañas. Pedregosos, ruidosos, con señas de haber traído hace poco tiempo gran correntada, a juzgar por los árboles caídos junto a su cauce. Acomodan varias veces las monturas en ese bajar y subir. Por tramos, los caballos se enterraban bastante en el barro, y hacían ese ruido como de ventosa, que es el sonido de un placer  inigualable que siempre tenía mi madre a todo cambio de la naturaleza. Desde su caballo, saluda, al pasar, a su querida y vieja queñua, con la que se fotografiara ya en una subida anterior y plantó un retoño de la misma en su casa de Tafí. Antes de  partir a Piedras Blancas, se acaba la arboleda. Estaba despejado con una visión completa del Cabra Horco, de Chaquivil, San José, y todo el lado oriental del Mala Mala. Allí no hay casi pastos, solo piedras, blancas, casi transparentes, con incrustaciones negras en su interior. Se apean y almuerzan, no muy cómodos en los asientos de piedra, disfrutando a pleno de la maravilla del paisaje, no por conocido menos admirable. Cuando salen del pico, bajan a San José sobre piedras chicas y filosas. De tanto en tanto, un hilo de agua serpenteaba montaña abajo, hacia el naciente. Siempre fresca y cantarina. Al bajar, reconozco que cambia otra vez el paisaje y el verde que se ensancha en sus distintos matices con algunos grupos de árboles conforman un cuadro majestuoso que enciende el alma. Pasan frente a algunas casas, prolijas limpias, que parecían no estar habitadas más que por los perros que aprovechaban su paso para despabilarse y mostrar sus habilidades. Llegan a la casa de doña Adelina, en San José. Es una señora mayor, con edad indefinida, como suele ser esta gente. Doña Adela, vive con su yerno Daniel Rasgido y los tres hijos de éste. El hombre estaba en el patio, cargando leña en una mula. Los chicos se divertían contemplando la escena. La casa está bien cercada, con postes y alambres. Construida con piedra y adobe, ostentaba en su parte superior  un prolijo trabajo artesanal que el grupo se detuvo atónito a contemplarlo. Mi madre toma nota de la casa y de sus moradores para después contar minuciosamente los detalles. En la subida escabrosa al llegar a un descampado desmontan un rato y toman mate con bollo. Descansan un poco. También los caballos. Noto que como gentileza propia de la gente de la zona un  baquiano con alpargatas y una honda en su cintura acompaña al grupo un largo trecho para indicarle el camino. Se llamaba Walter. Bajan  por altos matorrales, y por sendas flanqueadas por piedras monumentales de increíbles porte como los milenarios menhires. En lo alto de una loma, se alza una casa almacén, con palenque en el patio, al que estaban atados varios caballos de parroquianos. En una pequeña galería delantera, colgaban, como ristras de colores, las lanas, que después de teñidas son puestas a secar. Una casa distinta, de varios cuerpos, con aspecto de pertenecer a gente más acomodada. Había flores en el patio, eso sí, siempre cercadas por murallas de cañas, para protegerlas de las cabras y de las ovejas. Dos chicas jóvenes, de negro pelo largo trajinaban en un dormitorio. El  grupo  se da el lujo de tomar una naranjada en el almacén. Es cuando uno se pregunta - aún en estado de turbación astral - cómo se aprovisiona  un almacén a esa altura y me acuerdo de inmediato la historia de los turcos trashumantes que con sus paquetes al hombro recorrían todos nuestros cerros. Los de hoy, por lo menos, tienen mulas cargueras. El sol de la tarde ponía su oro sobre las laderas iluminando la cumbre del Cabra Horco. A esa hora mágica en la que se esfuman las aristas y todo parece de terciopelo, baja, el  tropel con mi madre a la cabeza rumbo a Chaquivil. Río abajo, sobresale la casona. Dan un gran rodeo, por pastizales, apremiados por el crepúsculo, que enfriaba rápidamente el ambiente, y convertía a las montañas, en enormes moles azules. Cruzan el río que da en ese lugar una amplia curva alrededor de la morada, y entran al patio por una tranquera de grandes troncos, pasados por el ojal del poste que la protege. Es una antigua y hermosa edificación, la Sala de San José, de Chaquivil. Pertenece, desde hace muchos años, a Catáneo Wilde, quien se aventura, junto a su familia, año tras año, siete horas a caballo, desde Raco para disfrutar del verano allí. Al grupo lo  recibe don Bustos, un albañil de Yerba Buena que está viviendo en la casa mientras hace arreglos en la misma. La casa-sala en sí, son dos cuerpos enfrentados, con sendas galerías. La cocina cierra el espacio hacia un lado. El comedor, y dos cuartos, que serían living y dormitorio están hacia el oeste. La  posada está en obra. En el comedor, existe una enorme abertura sin ventana. Platos, jarros, y cacerolas guardados prolijamente para ser usada por el huésped de tránsito. El cuarto del lado oeste con chimenea, era más acogedor. Observo al grupo deleitarse al ver apiladas, como esperándolos una docena de camas, con sus colchones y frazadas de gran colorido. Encienden la chimenea. Por el ventanal, diviso como enormes rocas poderosas, temibles, parecían custodiar o amenazar la casa. En el bloque de enfrente estaban dos baños instalados. Había que traer el agua desde el río que corre y zigzaguea cerca. Para cortar camino, es característico subirse a una gran piedra que se asemeja a un tobogán enjabonado y una vez que se cruza la misma se desmonta en una cerca de palos rústicos junto a la construcción. Vacas, ovejas y caballos salvajes desde la orilla, contemplan mansamente la operación. Ya de noche, sacan las camas y las  alinean con la cabecera para el lado de la chimenea. Calientan sopa de sobre y la toman con queso. Abren unas latas que acompañan con pan. A la luz de la vela el grupo charla un rato. Arrullados por el rio se  van a dormir. Puedo ver como desde la ventana, mi madre semidormida contempla las rocas del jardín que con el resplandor de la luna parecían agigantarse. Por la mañana, un amanecer radiante de sol, avivan el fuego y desayunan  un exquisito mate cocido. Se lavan con agua helada del río y preparan el programa. La futura Bióloga debía hacer su trabajo sobre los alisos. Para eso  la veo medir y estudiar no menos de ochenta de ellos. Con todos los elementos en sus manos montadas en su caballo con sus bártulos, portadora de varias cajas de plástico guarda sus tesoros. Nuevamente rumbean  hacia el norte por una verde cañada donde  se sumaban como vagones de tren varias casas, todas de parientes entre sí.  Se bajan a saludar a Basilio Velárdez, a su mujer, Daniela Pistan, y a sus hijas Juana y Romelia. El hombre, joven y fuerte, lindo muchacho, ella, una criollita de facciones suaves que me hizo acordar a Benito Linch y al Inglés de los Huesos. Rodeados de un ambiente de pobreza que sobrecoge. Tenían flores bien cercadas. El  factor común de esos chicos del cerro es la agricultura primitiva. Uno piensa si realmente tendrán tanto que hacer que no puedan sembrar una huerta. Es una vida tan natural y sencilla que asusta; sobre todo porque han perdido las antiguas habilidades del telar y la rueca, sin conseguir nada a cambio. Basilio, dueño de casa le  propone al grupo una visita a la casa de don Pedro Olivares, ahí cerquita nomás, y parten. Él montaba un caballo a medio domar, que todavía no usaba freno o " bocado" de metal. En  el camino, los flanqueaban, el negrito, el cerro bayo,  y el alto de las minas. Pasan por la cuchilla de las águilas a la cuchilla de los duraznos, laderas totalmente cubiertas de alisos. Trepan esquivando ramas y rodeados de montes, con la  caricantina  al aire que los  libraba  de ásperos chicotazos y filosas espinas. La cuesta se empina aún más, haciéndose peligrosa. Cruzan por sendas  arropadas por las raíces de los grandes árboles, que formaban como escalones de barro. Llegan  por fin a la cima. La meta de mi Madre. La casa del herrero don Pedro Olivares y de su mujer doña Berta. Después de apearse o desmontar en una ancha franja de roca lisa, ascienden  a la casa. Prolija, con un telar de herrería bastante completo, cosa no común en estas regiones donde la habilidad de los hombres se termina generalmente en el trenzado y el picapedrero. Les sirvieron uvas y se sientan al sol, junto a la casa. Desde esa atalaya, en la cima de los cerros, como en una nube mirando al frente, se contempla la ciudad de Tucumán en todo su esplendor, con la sombra gigante del Cabra Horco se elevan los Planchones, cerca de la ciudad de Raco. Mi vuelo encendido por la compañía de mi madre empieza a apagarse. La trasformación mística regresa hacia mi cuerpo físico. El grupo se  aleja dejando una huella de cielo. Mi Madre me saluda y seguramente la volveré a reencontrar en otro episodio.  

 

Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón

jorgeloboaragon@gmail.com

#Argentina #Tucumán #España

 

 

Doctor: esto tendría que estar filmado para saborearlo mejor. Bendiciones.

   Elsa Lorences de Llaneza.

domingo, 14 de marzo de 2021

REINA DEL CIELO ACONSEJA EL LIBRO "CARTAS DEL DIABLO A SU SOBRINO"



Un texto muy recomendable: Cartas del diablo a su sobrino
 
 
Una formadora y entretenida pieza literaria de C. S. Lewis
 
Hace muchos años leí por primera vez este libro, y me encuentro desde entonces recomendándolo muy a menudo. Es una breve pero entretenida, y de fino humor también, pieza literaria. Pero lo fundamental es que desgrana con solidez teológica la teoría de la tentación, y del tentador, sobre nuestras almas. Cuando comprendí en este texto la sutileza que tienen los demonios para sugerirnos el error, la maldad, las envidias, los celos, y toda otra clase de formas de descarriarnos, pude comenzar a advertir su accionar y decir muy a menudo: aléjate satanás! También debo agregar que mi esposa me transfiró una técnica que ella recibió de su madre. Es simple y muy efectiva, y dice que al demonio hay que lanzarle escupitajos, ni más, ni menos.
 
No dejes de deleitarte con estas páginas, son no sólo excelentes literariamente, sino que también te darán nuevas formas de ser mejor persona. Te lo puedo asegurar.
 
Un mensaje final: sé muy bien cuanto le molesta al maligno que te recomiende este libro. Esta es, sin dudarlo, la parte más interesante de esta historia.
 
 
 
CS Lewis, notable autor Irlandés, cuya obra más conocida es el cuento para niños Las Crónicas de Narnia. De profunda formación teológica, amigo de Tolkien (autor de The Lord of the rings) nos ha dejado esta breve pieza literaria para deleite de quienes deseamos comprender los misterios de la batalla espiritual que es nuestra vida.
 
     
 
Las verdades sobre la tentación, y el tentador
 
www.reinadelcielo.org

  HACE MUCHOS AÑOS LO COMPRÉ. CREO QUE ME HACE FALTA LEERLO DE NUEVO. 

                                    ELSA LORENCES DE LLANEZA

 

COLABORACIÓN DE CARLOS OBREQUE DIÁCONO DE LA IGLESIA NEUQUINA

 

Te necesito Señor. Necesito que sanes a mi hija y con ella mi sanas a mí.  Gracias Carlos Obreque. Esto hoy me viene muy bien. Bendiciones. Elsa Lorences de Llaneza.

AGRADECIMIENTOS DE ELSA LORENCES DE LLANEZA A CIESART

 

Mil gracias a Eunate Goicoetxea y a CIESART Cámara Internacional de Escritores y Artistas por este mimo. Bendiciones para ambos. Elsa Lorences de Llaneza.

sábado, 13 de marzo de 2021

REFLEXIÓN: MARCOS 1, 40-45 P. STÉFANO CARTABIA OMI. (URUGUAY)

     

Marcos 1, 40-45

 
La lepra, al tiempo de Jesús, era una terrible enfermedad. No solo por las consecuencias físicas, sino y sobretodo, por las consecuencias sociales y religiosas. El leproso vivía en una marginación radical: excluido de la sociedad y excluido del acceso a Dios.
El libro del Levítico era claro y contundente: “La persona afectada de lepra llevará la ropa desgarrada y los cabellos sueltos; se cubrirá hasta la boca e irá gritando: ¡Impuro, impuro!. Será impuro mientras dure su afección. Por ser impuro, vivirá apartado y su morada estará fuera del campamento” (13, 45-46). Leer más...

 

Mil gracias Padre Stefano. Un poco tarde por el arreglo de mi compu, pero para las cosas de Dios, para mí nunca es tarde. Mil gracias y felices Pascuas.

Elsa Lorences de Llaneza.  

POEMA: "VIERNES DE CUARESMA" LEONOR ASE DE D´ALOISIO



VIERNES DE CUARESMA
 

VIERNES DE CUARESMA

 

Era   viernes,  entre  al jardín de los olivos

todo  era  silencio,  el sol  entibiaba  los racimos.

En el sendero hallé  una piedra,

me senté  a descansar mirando el cielo,

las nubes se desplazaban en sigilo,

más aún avizore el ruido,    

me circunda  un extraño perfume

y los ojos, de sueño se me cerraban,

escuché  en el silencio

como  una voz,  a mi lado, 

no encontré  rostro alguno,

el susurro de palabras,  era  confuso

no tuve temor y atenta escuchaba.

¿ Qué  oía?  sólo murmullo…no  entendí esa disciplina,

mi cuerpo se desplazó  de  la piedra

abrí los ojos apenas;  el cansancio me limitó 

igual, me anime  a espiar mi entorno,

todo  igual  que a mi llegada,

regreso,  valorando el abrazo del jardinero

la mística  me abarca, me arropa su Misericordia

gozoso viernes  en  el jardín de los olivos!

 

Leonor Ase de D´Aloisio - 

 leonor28ase@gmail.com  

 
Hermoso Leonor. Ideal para estos días de cuaresma. Dios bendiga tu hacer.  Elsa Lorences.

jueves, 11 de marzo de 2021

POEMA "PRESAGIO" MENCIÓN DE HONOR DE NUESTRA COLABORADORA LIANA FRIEDRICH,

 

 

"Mención de Honor", otorgada por el Instituto Cultural Latinoamericano,  conjuntamente con el poema "Desengaño", publicados en la  Antología  "Renacer de las Palabras".

 

PRESAGIO 

Desde la ventana, 

(calidoscopio de sol y nubes) 

se reinventa el paisaje 

en renglones de alambrados. 

Ondulantes campanillas 

cobijan duendes agoreros 

presagiando tormenta 

a la luz mortecina del ocaso 

(epitafio de mariposas vespertinas). 

 

Un tsunami de memorias 

en abisal contienda 

invade la playa de mis versos: 

cruel embestida de rosas y de espinas. 


LIANA FRIEDRICH
 
¡¡¡Excelente Liana!!! FELICITACIONES!!!! Gracias por compartir. 
                                  Elsa Lorences de Llaneza.

miércoles, 10 de marzo de 2021

SALUTACIÓN DE MARÍA ETELVINA GIMÉNEZ (PARAGUAY)

 


 

Para mis exitosas amigas: FELIZ DIA INTERNACIONAL 

DE LA MUJER.....!!!!!!!!!!!!Abrazo grande.

Ma.Etelvina (ETEL)
 
Gracias Etel: Para tí también. Que tu día sea genial.    Elsa Lorences de Llaneza.

POEMA " HORAS MÁGICAS" MARÍA ETELVINA GIMENEZ (PARAGUAY)

 

 

  HORAS MAGICAS           


                        Estalla en granates
                        el sol del poniente
                        se ensancha el pecho
                        del poeta incipiente.

                        Es la hora mágica
                        aun en pandemia
                        de comenzar a escribir
                        versos, rimas, estrofas,
                        de su intenso vivir.

                        Nuevos resplandores.
                        otros sueños, extasían el alma
                        se va concibiendo el poema
                        lentamente y en completa calma.!
 
                                  María Etelvina Giménez


En tus manos.
Un abrazo Cuaresmal.
ETEL
 
Gracias Etel. Aquí nunca se dejó de escribir a pesar de un año de pandemia. Los poetas y escritores escribieron más que nunca. Te esperábamos amiga. Bendiciones. Elsa 

martes, 9 de marzo de 2021

POEMA "MUJER" DE MANUEL LLANEZA BLANCO. PUBLICADO POR LA REVISTA "ARISTOS INTERNACIONAL" ALICANTE - ESPAÑA MARZO 2021

 


MUJER
Manuel Llaneza Blanco
Argentina

MUJER, palabra que abarca y contiene en si misma las más extraordinarias cualidades y valores, que la han convertido en la columna vertebral de la especie humana, desde el inicio de los tiempos.
Sin sus formidables características y virtudes, quizá nunca hubiéramos alcanzado los actuales niveles de nuestra civilización.
La mujer ha sufrido a lo largo de los siglos destrato, sometimiento, violencia, abandono y otros muchos vejámenes que se manifestaron de diferentes formas, según la cultura de los pueblos y la época en que supo vivir.
A la mujer de ayer, de hoy y de siempre, dedico este humilde poema.
¡MUJER!
Dadora de vida,
fuente del amor.
Madre idolatrada,
bálsamo al dolor.
¡MUJER!
Refugio seguro,
consuelo a las penas.
Columna perenne,
en malas y buenas.
¡MUJER!
Que velas los sueños,
y calmas angustias.
Que sufres por todos,
sin mirar las tuyas.
¡MUJER!
Que fijas el rumbo,
y apoyas sin miedo.
A todos los que amas,
dándoles consuelo.

¡MUJER!
Que nunca claudicas,
y siempre peleas.
Con fuerza, sin pausa,
por lo que deseas.
¡MUJER!
Te necesitamos
más MUJER que nunca.
Más madre, más novia.
Más amiga y compañera
Más luz para transitar
El camino que nos queda.

Manuel Llaneza Blanco

lunes, 8 de marzo de 2021

POEMA:"UNA MUJER" DE MATÍAS BONORA BERENGUER PUBLICADO EN LA REVISTA ARISTOS INTERNACIONAL ALICANTE - ESPAÑA MARZO 2021

 

UNA MUJER
Matías Bonora Berenguer
-Argentina.-

En el patio de la infancia
murmura un susurro
en el latido de sus muros
que no olvidan.

Perfumadas tardes en lejanía
de lúdicas escondidas
entre macetas desterradas,
hollín y un espumoso delta
de húmedas baldosas.

Queda el rastro
de perennes instantes que perduran
en algún pliegue del alma
mía, que la busca.
.
Nos llamaba con su voz
de caricias y de soles,
angustias quitaba
en mis lechos de fiebre
y en los naufragios,
de mis edades que acontecían.

Inopia desterraba,
inviernos vencía
y lloraba encerrada
su secreta herida.
Y crecía en labores, se derrumbaba
en la soledad de la noche.
Y respiraba por su prole
que la encendía,
vida sembraba

cada mediodía
y era el pulso de la casa,
ahora vacía.

Y con la ventana ciega
de esperarla,
el patio me mira
mientras me acuna, sosegado,
en el dulce recuerdo
de su voz que me alienta,
todavía…
Manantial de vida
con su maternal misterio
que no cesa, fluye
desde el otro lado del tiempo
y avanzo en mis días
aunque duelan;
respiro tras su iluminada estela
de amor, denuedo
y aquel beso que me habita.

FELICITACIONES DE EDUARDO GURY

 


 

¡Feliz Día para vos y todas las mujeres de tu familia!

¡Un beso grande y que Dios te bendiga!
Con cariño,

Eduardo Gury

 

Mil gracias Eduardo. Un enorme abrazo para todas las tuyas. Mil bendiciones. 

      Elsa Lorences de Llaneza.

 

RELATO DE ELSA LORENCES DE LLANEZA : LA MUJER: "EL SEXO DÉBIL" PUBLICADO EN EL REVISTA ARISTOS INTERNACIONAL ALICANTE - ESPAÑA MARZO 2021




LA MUJER:  “EL SEXO DÉBIL”
Elsa Lorences de Llaneza
Argentina

   En mis largos años de vida he oído difamar a las mujeres llamándolas “El sexo débil” Cuando joven me enojaba tremendamente oír este despropósito. Con los años la furia fue dando paso a la indiferencia: Es mejor demostrar que enojarse.

   En algún momento de la antigüedad la mujer era el adorno de la casa. El hombre la tenía bajo su pie y su palabra no valía demasiado. La mujer era sumisa y se dejaba someter. Todavía ahora en algunas culturas pasa.

   Un día se dio cuenta que tenía una capacidad intuitiva superior al hombre. Que además de limpiar, lavar, cuidar la casa, los hijos, el esposo y recibir a las visitas, servía para algo más, pero para eso tenía que salir de su casa, estudiar y capacitarse. Romper esa imagen con que el mundo la encarcelaba y aprovechó una época en que el hombre perdía su trabajo y que era ella la que necesitaba salir a trabajar y demostró que, además de todas las cosas que siempre había hecho, podía agregarle: trabajar afuera, traer el pan a la casa, seguir engendrando hijos y administrar el dinero para poder llegar a fin de mes.

   Entonces pensó: ¿Y el sexo débil dónde está? Y nos empezamos a reír cuando, de tanto en tanto, algún desubicado lo mencionaba, esos que se creían superiores. Esos, que muchas veces no conseguían trabajo y tuvieron que pasar a limpiar la casa y cuidar a los chicos para que la mujer saliera a trabajar y demostrar cuánto valía. Y esas dos palabras horribles empezaron a desaparecer y por suerte ya casi ni se escuchan y las mujeres se empezaron a imponer en cargos que eran exclusivos de hombres, manejándolos, a veces, muchísimo mejor.

    Es así, como Mahatma Gandhi, Líder Mundial en la cultura de la no violencia, llegó a decir:
  “Si por fuerza entendemos firmeza moral, la mujer es inconmensurablemente superior al hombre. ¿No tiene ella más intuición? ¿No está más presta al sacrificio? ¿No posee más poder de resistencia? ¿No tiene más valor? Sin ella el hombre no existiría. Si la no violencia es la ley del ser, el futuro pertenece a las mujeres.”
    Lo dijo  Mahatma Gandhi. Yo no. Yo apoyo.

Quisiera dedicar una salutación especial a la Presidente de Aristos y a mis compañeras poetas o escritoras de la Revista. Las saludo desde el corazón. Todas ellas son un ejemplo de mujeres literarias que en vez de pasear, dedican su tiempo libre en escribir para adornar esta belleza Literaria a la que amamos tanto. (Perdón, los hombres también lo hacen, pero lamentablemente hoy no es su día)

Bendiciones y Felicitaciones  para todos  Elsa Lorences de Llaneza.

ENLACES DE LA REVISTA ARISTOS INTERNACIONAL ALICANTE - ESPAÑA 8 DE MARZO 2021