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sábado, 25 de junio de 2016

SANTOS que son POETAS: SAN JUAN XXIII

SABRÁS...
Sabrás del dolor de estar solo
y de la pena de estar con muchos.
Sabrás de la soledad de la noche
y de la longitud de los días.
Sabrás de la espera sin paz
y de aguardar con miedo.
Sabrás de la traición de los leales
y de la dura crueldad
de los que se sienten perfectos.
Sabrías que ya es tarde
y casi siempre imposible.
Sabrás de la deserción de los tuyos
y del desprecio de todos.
Sabrás que no se te perdona
y nadie te entiende.
Sabrás que eres el último
y tal vez menos.
Sabrás también
que el dolor redime,
que la soledad cura,
que la fe agranda,
que la esperanza sostiene,
que el olvido mitiga,
que el perdón fortalece,
y que todo está en ti
y contigo está ÉL.

SAN JUAN XXIII 

viernes, 10 de junio de 2016

POEMA: Manuel Llaneza Blanco. MIENTEN



MIENTEN
“A los que les quepa el sayo, que se lo pongan”
Mienten, mienten
con audaz cinismo, mienten
no parece importarles
lo que dañan a su gente.

Mienten, mienten
con vanas promesas, mienten
ignorando el sufrimiento
que le infligen a su gente.

Mienten, mienten
sin siquiera avergonzarse, mienten
destrozan las ilusiones
del conjunto de su gente.

Mienten, mienten
con que displicencia, mienten
sin tan siquiera inmutarse
por cómo le irá a su gente.

Mienten, mienten
con total impunidad, mienten
sin que se les mueva un pelo
y de manera recurrente.

Nada se puede lograr
basados en la mentira
solamente más  dolor
más angustia, más desidia.


 Manuel Llaneza Blanco

Bs. As. 30 de Abril de 2009

Muy bueno Manuel. Muchísimas gracias por compartir tu poema.  

lunes, 16 de mayo de 2016

POEMA: Susana Mirta Piñeiro de Valli (Neuquén) SEGUIR ANDANDO

                                                   SEGUIR ANDANDO

Hay que seguir andando, sin detenernos y sin quejarnos

hay que vivir sembrando, sin darnos tregua, sin amargarnos

pues hacemos camino tras de las huellas de Aquel que amamos

que no pensó en los frutos mientras Su Vida nos iba dando.



Y si no nos responden con el amor que nosotros damos,

no por éso dejar de seguir sembrando y en Dios confiando

pues el poder inmenso de la semilla seguirá actuando

y aunque no lo veamos, la hará fecunda en el tiempo exacto.



Nuestra mejor tarea es seguir sirviendo tras de Sus Pasos

con la mirada puesta en la venida del que esperamos,

sin detenernos nunca, tomar aliento y seguir amando

y de a poquito el mundo en el que vivimos ¡se irá sanando!





                                                        Susana Mirta Piñeiro de Valli

                                                           Plottier (Prov. del Neuquén)

                                                           mirtapieiro@gmail.com

Mil gracias amiga. No queda otra que seguir andando. Tú bien lo sabes. Cariños.

domingo, 10 de enero de 2016

POEMA: Eduardo Martínez Zendejas: LA TABERNA

LA TABERNA

Que eterna es la noche de mis desconsuelos,
camino en silencio por la calle quieta,
los hombros caídos, la mirada incierta;
rompiendo el silencio, escucho a lo lejos
risas y alboroto que me trae el viento,
es una taberna rodeada de focos
donde van a ahogar su pena, unos locos.

Ellos En el vino ocultan su llanto,
por algunas horas de vapor y encanto,
aunque pase pronto el feliz momento,
el vino, adormece cualquier sufrimiento;
penetro muy lento al recinto oscuro
y voy reconociendo en los rostros grises,
todas las facetas del dolor callado.

Los hay que en silencio lloran una pena
y al no soportar el dolor que esta engendra,
van y la suavizan en el dulce olvido
que por unas horas, tendrán en el vino,
otros que ahí acuden, muestran en el alma
dolor y vacío de tiempos pasados,
hoy en el silencio se encuentran perdidos,
y ya no podrán dejar su pecado.

Otros más que cantan en un rincón sucio
tratan de soñar que viven felices,
y que la amargura del vivir a diario
hoy la han olvidado, entre copas y tragos;
y ahí, en la banquilla de la larga barra
descansa los codos con mirada vaga,
un joven muchacho que apura otro trago.
Cuestiono yo un tanto su actitud cansada
para un mozalbete que frisa los veinte,
gira la cabeza y doliente contesta
a esta pregunta que oye a distancia:

“Oí yo decir a algunas personas
que el vino es consuelo para el alma herida,
que entre sus vapores se pierden las penas
y renace alegre como antaño fuera
la fe en esta vida”
“Tengo algunas horas tomando del fino
y aún bulle en mi alma la pena asesina
la que hirió mi pecho, matando la calma,
por más de dos años gocé de la vida
junto a la mujer que yo más amara,
mas destino incierto el de los mortales,
y esta amarga noche, me dejó por siempre,
partió hacia los cielos mi mujer amada.

“Murió lentamente sin proferir queja,
murió entre mis brazos esta noche negra,
que desde un principio fueron los mareos,
que las largas noches pasadas en vela
secando su frente que estaba perlada,
luego ya vinieron las idas al médico
a que con remedios él me la sanara.

Dolores terribles azotaron crueles
el cuerpo y la mente de mi dulce amada,
y esta noche, hace apenas unas horas
que para siempre se ha ido, se fue
hacia los cielos mi esposa adorada.

Una lágrima fría brotó tristemente
del fondo del alma de aquel camarada,
puse yo mi mano sobre su hombro quieto
sacudido a veces a espasmos de llanto,
levantó la cara y me miró de frente,
sus labios se abrieron y musitó muy quedo:

“El vino no cura heridas del alma,
es una mentira que escuché mil veces
de todos los hombres que había en mi comarca,
aquellos que toman hasta emborracharse
solo están pidiendo que ya bien borrachos,
nadie les critique si el dolor que llevan
les arranque el llanto, ¿Qué los hombres no lloran?
¡Mentira! pues cuando la pena te quema por dentro,
el llanto es la cura que el alma reclama”

Y siguió el mozalbete tomando y llorando
yo no sé hasta qué horas, yo salí despacio
de aquella taberna, donde tanta pena
provocaba el llanto, y ahora comprendo,
que el dolor que  llevo sobre mis espaldas
es tan soportable, si lo comparamos
con todas las penas que inundaron libres
aquella taberna rodeada de focos, donde
adentro cantan tan fuerte, esos locos.

                                                                   Eduardo Martínez Zendejas

Gracias amigo por tu colaboración.

domingo, 3 de enero de 2016

POEMA: Elsa Lorences de Llaneza LA PAZ ( REVISTA DIGITAL FAMILIA HNAS PAULINAS)

FAMILIA
 REVISTA DIGITAL
LA PAZ
-Por Elsa Lorences de Llaneza-
volver
Cantan las aves en sus nidos,
la hermosa tarde cayendo está,
cantan las aves en sus nidos,
esa es la Paz.
Él se levanta, busca su azada,
se va a su casa a descansar.
Cantan las aves en sus nidos,
esa es la Paz.
Dos niños corren por la pradera
gritando a coro, papá, papá.
Cantan las aves en sus nidos
esa es la Paz.
Reunidos todos, corren y juegan,
saben que Dios mirando está.
Mimos caricias y unos besitos
que se reparten con papá y mamá.
Ríen los niños, aman los padres,
Esa es la PAZ.
2
 Gracias Hermanas Paulinas por tenerme en cuenta. Elsa

domingo, 1 de noviembre de 2015

POEMA: Susana Mirta Piñeiro de Valli. CONVERSIÓN

¡Cuánta intolerancia encierra escondida en su interior
aquel que se cree perfecto mas nunca conoció a Dios
y juzga sin miramientos sintiéndose superior
y apoyado en  privilegios condena sin compasión!

¡Qué lejos está aquel hombre del Corazón del Señor,
de Su Bondad infinita,de Su Gracia y Su Perdón!
Si hubiese experimentado lo que vivió el pecador
comprendería cuán hondo es el Amor de su Dios...

y sentiría verguenza por su orgullo y su soberbia,
ya no podría acusar a los otros sin dolor
y mirándose hacia adentro descubriría su "nada"
y al final arrepentido, le pediría perdón.


                                   Susana Mirta Piñeiro de Valli
                                   Plottier (Prov. del Neuquén)
                                   susanapaplo@yahoo.com.ar
Bellísimo y cada día más real Susana. Mil gracias. 

miércoles, 21 de octubre de 2015

POEMA: Susana Mirta Piñeiro de Valli. TESTIGOS

Quiero enfocar mi mente en quienes viven la bondad,
en aquéllos que no saben maldecir ni blasfemar,
los que siempre nos transmiten algo bueno de verdad,
los que saben ver al otro cuando está en necesidad...

los que siembran a su paso con gran generosidad
gestos y obras de ternura y de solidaridad.
Éllos son los mensajeros de la Paz y Amor de Dios,
luchadores en un mundo de violencia y de dolor...

de injusticias y egoísmo, de insolencia y destrucción
que se olvidó que en sí lleva, la imagen del Creador.
Y quiero ser como éllos, sembradores de ilusión,
de esperanza y de consuelo, de vida plena y amor...

haciendo posible el Sueño que fue pasión del Señor:
"Que todos seamos Uno para la gloria de Dios".

                                                                        Susana Mirta Piñeiro de Valli
                                                                           Plottier (Prov. del Neuquén)
                                                                           mirtapieiro@gmail.com
Ojalá tu poema se haga realidad Susana. Dios te bendiga.

sábado, 19 de septiembre de 2015

POEMA. Susana Mirta Piñeiro de Valli. DESALIENTO

¿Qué decir cuando los que no creen
en la fuerza poderosa de Tu mano,
se escandalizan por las cosas terribles
que cada día realizan los humanos?

¿Cómo hablar de la esperanza y de la fe
al que padece la muerte de aquel hijo
que por falta de justicia y de respeto
fue víctima de un trágico suplicio?

¿Cómo hablar del "Bien" cuando a mi lado
hay tanto "Mal" insolente y descarado,
y cuando ya no podemos ignorar
la decadencia de un mundo degradado?

Y yo me callo Señor, ahogando el llanto
y en el silencio me vuelvo a preguntar
¿Quién mantendrá su lámpara encendida
con el aceite de la Fe hasta el final?

Y una vez más Jesús, sin la respuesta
sólo atino a decir con humildad:
"Creo en Tu Amor Inmenso y Poderoso
que al fin rescatará a la humanidad".


                                                                  Susana Mirta Piñeiro de Valli
                                                                  Plottier (Prov. del Neuquén)
                                                                  mirtapieiro@gmail.com
Bellísimo Susana. Dios te bendiga.

lunes, 27 de julio de 2015

POEMA: Eduardo Martínez Zendejas (México)


Hola, ¿Quién eres tú pequeño amigo?

Pues ya lo vez, tan solo un paria,

que vagando solitario por estas calles de Dios,

afanosamente busco el sustento para el día,

alguna mirada sentía y ¿Por qué no? algo de amor.



¿Más que pasa en tu mirada que a momentos

se ve triste y por momentos muy cansada?

La mirada es la ventana por la que atisbando atentos,

tu puedes medir la dicha que cada uno lleva dentro,

y si tristeza en mi observas con esa vista amorosa,

es que mi pecho está lleno de miedo, tristeza y derrota.



¿Y caminas ya de noche sin temer a un enemigo?

Tan solo los poderosos en esas penas se muestran,

a los que vamos vagando por la vida en la miseria

no hay quien nos haga caso, y si pueden evitarse

de la fatiga de vernos, mejor será para ellos.



¿Pero qué vida la tuya? Vagando, siempre en la calle,

sin tener cabal concierto de lo que vendrá mañana,

o tal vez en un momento.

La vida olvida a unos, y a otros otorga un techo,

unos tienen el bocado y lo llevan al dispendio,

a otros nos da bien poco, y solo buscando de lleno,

podremos sobrevivir en este mundo, algún tiempo.

Y la plática tan grata con mi amigo pasajero,

tocó a su fin al instante en que arrojándole un hueso,

él lo tomó entre sus fauces y me miró en el silencio,

sus ojos rieron conmigo, tal vez solo agradeciendo,

y retomó su camino con su pasito bien lento

moviendo en compás su rabo, y con sus orejas alzadas

se perdió en el movimiento de tantos seres que acaso

de su pesar son ajenos, y que nunca habrán de creer,

de esta charla tan amena que sostuve yo aquel día,

con este olvidado ser.



EDUARDO MARTÍNEZ ZENDEJAS

     (MÉXICO)


Me encantó Eduardo. Como siempre tus poemas son increíbles.