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jueves, 12 de septiembre de 2019

REFLEXIÓN: UNA PAZ SIN FIN. RAMÓN DELGADO



UNA PAZ SIN FIN

El Amor anda descalzo por las calles, desnudo y sonriente te acompaña donde quieras que vayas, de vez en cuando se pone ante ti para que lo veas, otras veces te toca para que sientas que esta acompañándote.

Canta canciones y brinca, recoge flores en el camino para que perfume tu vida, míralo!

El quiere entrar a tu vida, anidar en tu corazón para que experimentes que no estás solo, anda míralo y extiende tus manos, invítalo a tu vida, deja que toque tu corazón, deja que como un árbol crezca dentro de ti que sus semillas queden donde has pisado, y que tu voz tenga melodías inéditas, frescas, dulces, tiernas, como amaneceres castos y maravillosos.

Una vida sin amor, no tiene sentido, te pierdes en conjeturas, miedos, y tragedias.

Respira hondo, frena tus pasos, dale lugar que la vida en el amor no tiene medida, ni tiempo, ni distancia.

Porque la vida fue pensada en el amor, que no te violenta, no te pone trabas, solo espera que tomes la decisión de querer vivirlo, experimentarlo, saborearlo

Anda amigo no te quedes, esperando, El está delante de ti, te mira con  corazón encendido, El te pensó en este día, a esta hora, en este lugar.

Te espera una vida sin medida, una alegría interminable, y una paz sin fin.


                                                                RAMÓN DELGADO

Mil gracias Ramón. Me encanta que te hayas acordado de mí. No dejes de enviar cosas. Es un gusto leerlas y subirlas al Blog. Dios te bendiga. Elsa.

jueves, 1 de noviembre de 2018

RELATO: EN LA TARDE Ramón Delgado

EN LA TARDE

En la tarde de este domingo, que agota su tiempo y pinta de colores las nubes errantes; y mientras se disipa la luz : te espero…
Te estoy esperando como un árbol desnudo, te espero mirando el horizonte lejano, en esta tarde gris y polvorienta.
Te estoy esperando sediento de tu amor, de tu mirada. Te espero como la tierra seca, como la semilla que necesita del agua que le dará vida.
Te espero con las manos vacías, pero con el corazón abierto, sin puertas, sin ventanas, poblada de soledades extendidas a lo largo.
Te estoy esperando como un árbol desnudo, sin hojas, sin retoños, sin fruto macerado de angustias y dolor; sé que llegarás un día, y nos volveremos a ver, a reconocerte, a experimentar nuevamente que la vida tiene sentido.
Como las flores esperan la primavera, te espero, para esparcir colores y perfumes y ser fruto y semilla y espera nuevamente.
Espero el viento de tu llegada, para ir sin rumbo por los ríos de calles y navegar allá donde me lleves, para ser lo que Tú quieres que sea.
Sembraras palabras tuyas, signos de encuentros, de disponibilidad y de servicio  y nadie reparará en mí,  será siempre a Vos quién vean que,  te asomas radiante, sereno, perfecto, para regalarme nuevamente la risa, los abrazos, la mano tendida y el amor sin medida.
                                                         Ramón Delgado

Hermoso Ramón. Mil gracias por tu colaboración. Elsa.

martes, 17 de julio de 2018

REFLEXIÓN: SOLO POR HOY. RAMÓN DELGADO

Solo por hoy
Hoy me levanté ligero y con ganas, sí, ganas de volar, de sembrar, de reír, y soñando salte de la cama tibia, entonces el frío calo mis ropas y me sentí desnudo. Y me quedé pensando, desnudo. Y  la mañana era nueva, el día gris, y el rosal sin hojas. Me arrope ligero, corrí a la cocina y puse la pava con agua en el fuego y miré por la ventana.
Ya consumí, casi todas mis horas, pensé,  había cambiado muchas veces  de almanaque, ya no tengo el mismo vigor, y miré mi sombra proyectada por la luz de la cocina, me dije entonces: todavía estoy en esta vida. Y si vivo todavía tengo algo por hacer, algo en que gastar las horas, los días y tal vez los meses que me quedan.
Miré mis manos, la estrella federal con sus hojas rojas, algunos pájaros y un gato agazapado esperando su oportunidad. Miré nuevamente mis manos, un largo rato y me dije: - vamos Ramón que la vida es hoy, alguien por ahí necesita una sonrisa, alguien por ahí necesita una palmada, un abrazo, una palabra, quizás mi esposa este esperando un mate, una caricia o tan solo la palabra “amor” de mis labios, dale no te quedes hoy es tu día.
Cerré fuertemente mis ojos, respiré hondo,  me afloje y dije lentamente en un lento balbucear: - “Aquí estoy Señor para lo que Tú quieras” y supe en mi corazón que El venía conmigo, y me fui a abrazar este día, este regalo, esta gracia que se llama VIDA.
                                                                 RAMÓN DELGADO

AMIGA ELSA: AQUÍ TE MANDO MENUDENCIAS DE MI ANDAR, DE DONDE ME VIENE LAS FUERZAS A ESTA FLAQUEZAS QUE A VECES TE QUIEREN HACER APOSTATAR. MIRA LA VIDA, EL AMOR, TU ESPOSO TUS HERMOSOS NIETOS, EL ABRIGO DEL CALOR Y LOS AFECTOS Y VIVE, RIE CANTA, SE FELIZ QUE PARA ESO FUISTES CREADA. BENDICIONES . RAMÓN

Mil gracias Ramón. Tú siempre apostando a la vida y al amor. ¡Que bueno amigo! Dios te bendiga.

martes, 10 de julio de 2018

REFLEXIÓN: AL FINAL. RAMÓN DELGADO

Al final

Caminábamos con Juan, por el campo, en medio de la brisa y el canto de los pájaros y del cielo azul que cubría nuestros sueños con su majestuosidad, infinitamente maravillosa. Yo acusaba el cansancio de esta tarde de sueños, que nos arropaba de palabras, esplendorosas en medio de los escasos árboles y el sol que con sus rayos  hería nuestra piel.
Cuando Juan hablaba sentía la tibieza de esas palabras que no pasaban por el oído, iban directo al corazón y retozaba en el alma. Y mientras ibamos, todo el entorno era una fecunda armonía de colores, brisa, campo, pájaros y perfumes.
Llevábamos un tendido dialogo, y de repente llega el ceremonial, llega el arrebato al que me tenía acostumbrado Juan en nuestras caminatas a ningún lado y dejaba mi corazón turbado de emociones encontradas o me llevaba a emociones fuertes y gratificantes.
Esa tarde como sin querer me dijo:
“Envejecer es pensar que las cosas no tienen sentido, es sentarse y esperar, no sé qué, pero me quedo sentado, sólo esperando sin saber que espero, quizás la muerte, o tal vez sea ese abandonar el camino, pero ser viejo es un estado al cual no está llamado el hombre.
           Sentirse viejo es no querer reír, es dejar de soñar, es dejar de  crear, es no amar lo que viví, lo que soñé, es pensar que ya no puedo.
            La vida, amigo, es un largo camino, es dejar huellas, si huellas que queden en el corazón de quienes amamos, de quienes compartimos ese camino, amigos, compañeros, vecinos, es dejar una palabra, un apretón de manos, haber sido brújula para alguien.
            En otras palabras la vida debe ser siembra, esparcir por doquier, esperanza, una sonrisa, es perder para que gane la vida, si perder tiempo con los que son parte de uno, perder tiempo con amigos, y también con aquellos que pasaron a nuestro lado y necesitaban tal vez solo una palabra.
            Cuando uno era joven, cuando mirábamos el mundo donde estábamos parado, cuando la rebelión tejía sueños, broncas, y más pelea, cuando pensábamos en un mundo diferente, cuando deseábamos terminar con tiranías y todas nuestras fuerzas viajaban vertiginosamente a que todo cambie, cuando soñábamos y chocábamos con la realidad y nos consumía. Y después el tiempo nos fue llevando y nos aburguesamos como todos, y muchas veces hacíamos lo que no queríamos.
            Mirar estos tiempos vividos, y revive en tu corazón esta locura, acepta con serena  alegría que aún dentro de cada uno hay alguien que quiere que todo sea una realidad, amar la vida implica desafíos, amar es un compromiso, conmigo, con los demás y con el mundo.
            La vida tiene alas, vuela, anímate a lo imposible, la vida no es edad, gasta tu valor, apuesta tu última moneda, el tiempo de siembra nunca termina, abraza a tus nietos, tírate al suelo con los niños, cuéntales un cuento improvisado y absurdo.         
            Deja libre tu corazón, deja que la luz llene tu alma, abre todas tus ventanas, todas las puertas, que entre el viento nuevo, deja que la vida se manifieste, tiende tus manos, no eres viejo, maravíllate por lo que no conoces, que aquellos que sigan en este camino te recuerden por tu sonrisa, por tu alegría, por esos cuentos insólitos, por tu bondad.
           Abraza a tus seres queridos, abre tus ojos, perdona, rompe el ceremonial, baila, escribe tus certezas, tus sueños juveniles, cuenta como brincó tu corazón y tu alma cuando escuchaste la palabra de tu niño diciéndote papá o mamá, cuenta tu vida, cuantas estrellas tocaste con tus manos, cuanta alegría inundo tus ojos y escondiste tu vergüenza cuando llorabas abrazando la vida que cantaba.
Deja que el amor inunde todos tus años cada día que pasa, cada caricia, cada abrazo es un volver a nacer.
            Y cuando ames te darás cuenta que no hay edad. Volverás a ver las flores que olvidaste, escucharas esas canciones lejanas y bellas para el alma, y seguirás el camino que una vez, ni siquiera recuerdas, empezó.
            Descubrirás cuantos dones tienes en las manos, verás que generosos fueron todos esos años vividos, cuantas caricias que hoy son sonrisa en los rostros, ríe, baila canta, retoza en la vida, en la alegría.
            La vejez no es el fin, es la suma de años vividos, en los pelos que ya no tenemos, se fueron las broncas, la ancianidad es el comienzo de algo muy bello, es el tiempo de disfrutar,  de saborear el fruto de todo lo sembrado, de mirar los pájaros que no vi en el trotar de la vida, y que hoy el tiempo me regala este espacio, es irse con la nube errante a conocer esas tierras que querías pisar
La ancianidad es para irse con el viento, es compartir historia, es el hermoso tiempo de ser otra vez niños y jugar con los nietos, de mirar a los hijos y volar. 
            Porque la vida es hermosa, cada día es una aventura fascinante. Y aunque tengas docientos años no se es viejo, porque ser joven es un estado del alma, el joven ama, lucha, vence, pierde, cae y se levanta.
             Ama siempre y se feliz cada día, de toda tu vida.”

             Miraba a Juan cuando hizo un profundo silencio y no alcance a medir su altura, un gigante. Lo vi seguir a paso lento mirando el horizonte, ya comenzaba a gestarse el atardecer, la ancianidad del día; en medio de palabras que quedaron en lo profundo de mi alma.

                                                                                             Ramón Delgado

Queridísimo Ramón: ¡Qué difícil es la vejez cuando castiga! Hermosa esta Reflexión. Espero no dejes pasar mucho tiempo sin mandarme algo más. Escribes maravilloso. Por tantos Cafés Literarios pasados juntos te bendigo y te sigo apreciando como una excelente persona. Elsa.

sábado, 3 de febrero de 2018

POEMA: Ramón Delgado. Amado Poeta

 AMADO POETA

Vuela hermana
donde ningún ojo ve,
y la locura es risa,
y el dolor redención.
Vuela hermana
allá donde se esconde la brisa
y donde el enamorado vuela
con alas de terciopelo entre glicinas.
Vuela hermana
y descubre la belleza de un beso
y la ternura de una caricia.
Que nada turbe tu vuelo
Porque tu no amas de palabras
Ardes de amor y de vida

Ramón Delgado

Mil gracias Ramón. Hermosa poesía. Te la gradezco de Corazón amigo. Elsa.

miércoles, 22 de marzo de 2017

POEMA: Ramón Delgado. EN UN MAR DE PALABRAS

EN EL DÍA DE LA POESÍA
en un mar de palabras

sumergido en un mar de palabras
busco la que me lleve a tu corazón

braceo desesperadamente para encontrarte
para asir tus manos, para embriagarme de ti
para salir a las calles, mirando árboles milenarios
para ver el cielo azul, y correr a tu encuentro

sólo el amor me lleva a vencer mis miedos
sólo esta convicción hace que vuele, que corra
que venza estos vacios para morir en tus brazos
cien, y mil veces mirando tus ojos y vivir esta alegría
siempre nueva,

tú me nutres, tú me das vida, tú me sostienes
en esta marea de palabras inciertas que me invaden

tu presencia generan en mi acordes infinitos
que elevan mi alma a lo más alto

mientras navego entre tantas palabras digo tú nombre
mientras voy a ti, se agita mi corazón
porque solo tú me nutres y me esperas
cuando vengo navegando
en un mar de palabras

Ramón Delgado.

Mil gracias Ramón. Hermoso tu poema. Dios te bendiga.

martes, 26 de enero de 2016

POEMA: Ramón Delgado. LO QUE SIRVE

LO QUE SIRVE
                               A MI ESPOSA  AIDEÉ

La brisa multicolor corre
entre tu pelo,
y el silencio
 teje murmullos en el aire.
No sé porque
ni cuando,
ni donde,
te vas haciendo necesaria,
a tal punto
y con tanta fuerzas,
que lo simple y cotidiano
va haciéndose imprescindible.
Yo voy
como siempre
como va el río,
y la nube errante,
y la música, y tu risa,
resucitando y muriendo
o tal vez olvidando,
o recordando:
que lo que sirve
no es lo que te amé
sino lo que te estoy amando.

Ramón Delgado

Bellísimo Ramón. Tu esposa debe estar chocha. Bendiciones para ambos.