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martes, 29 de diciembre de 2020

RELATO: ABORTO Y MATERNIDAD. ADRIÁN ESCUDERO SANTA FE (ARGENTINA)

 


ABORTO Y MATERNIDAD. O cuando el gratuito don de la Vida es acechado y truncado por el ingrato crimen de la Muerte.[1]  

 

La vida es don de Dios. Las mujeres que apoyan el aborto esgrimen tener derecho a disponer como quieran de sus cuerpos. No es así. Nuestros cuerpos no nos pertenecen. Para el creyente, es creación y propiedad de Dios. Para el ateo, revelación de la vida: "El hombre nacer no pide y morir no quiere", decía un egregio cantautor argentino.  


Nuestros cuerpos no nos pertenecen, solo somos buenos o malos administradores del don de la vida encerrado en estos cuerpos o tesoros de barro (San Pablo). Administradores. Como lo somos del mundo entero.  


Porque tampoco somos tampoco dueños del mundo. No somos en realidad dueños de nada. Ni una neurona de las que nos llevan a ser lo que somos, el peor o el mejor, nos pertenece. Todo es un don. Y solo administradores de ese preciado, y para algunos entonces, desechable, descartable don.  

 

Un don que se nos ha confiado como los únicos seres con consciencia y conciencia del planeta, y sujetos tanto a la facultad como al deber de administrar lo creado. ¿O algún ser humano sabe que está vivo hasta los cuatros años? Es simplemente, en promedio, y desde aquella aguja del Reloj Calendario Vital que, un día -inesperado por cierto-, el hombre descubre que está vivo. Y se toca y se ausculta, y mira a su alrededor y otea los cielos y se pregunta, ¿qué es esto? ¿Qué soy? ¿Quién soy?  

 

("¡Hijo!, ¿qué te ha pasado? ¿Estás lastimado? Sí, mamá. Me sale esto... ¿Esto? eso es sangre, hijo... ¿Sangre? Me salió esto y tuve miedo... ¿Miedo? Entonces... Miedo. ¿Por qué ese pájaro yace a mis pies y mi mano tiembla y mi honda...? Está muerto, hijo. ¿Muerto? ¿Y qué es eso, mamá?...). En ese instante, Adán y Eva se ocultaban en el Jardín del Edén, porque tuvieron miedo de que Él los descubriera desnudos. Miedo...  


Para algunos resulta evidente dicha realidad. Para otros, y sobre todo para aquellos que piensan o creen que el hombre es su propio dios y se salva por sí mismo, y reniegan de su ser criatura, fruto frágil y falible de la humana condición cuya suerte está sujeta al polvo (porque el hombre pertenece a la tierra y no la tierra al hombre, decía un viejo cacique Seatle), y a la permanente evolución de un llamado proceso vida-muerte-vida, dicha realidad agraciada (objeto y sujeto de gratuidad desde el Principio del principio de su concepción vital), decíamos, no lo es tal. Y cuánta necedad y supina ignorancia guía sus decisiones respecto de abortar lo que ya fue concebido por las Leyes Creacionales dictadas por el Único Que Es y Hace Ser en el infinito universo todo...  

 

Así entonces, y si bajo los inescrutables designio del Dueño de la Vida, un ser humano resulta engendrado en la figura materna de otro ser humano, el ser humano portador será siempre madre: madre de un hijo vivo o de un hijo muerto. Pero jamás dejará de ser o de haber sido Madre de un viviente. Madre de otro ser viviente o de un ser asesinado. Y esa es la única Verdad verdadera.

Por eso afirma el Poeta, siempre es triste (o más bien, inexorable) la Verdad: lo que no tiene es remedio: solo incubarla como destino (a transitar con fe y ayuda de la misma Gracia que permitió su concepción) o como desatino (tras el crimen de haberla segado sin más, incluso, con ayuda de la Ciencia deshumanizada).-  


Adrián N. Escudero.  

Santa Fe

ARGENTINA

 Muy oportuno tu relato Adrián. Hoy se juegan muchas cosas en el Congreso de la Nación Argentina. Ojalá Dios intervenga y Él, con su gran sabiduría, resuelva el problema Mil gracias. Ya está en el Blog. Bendiciones.  Elsa.

martes, 22 de diciembre de 2020

LOS DONES NAVIDEÑOS. ADRIÁN ESCUDERO (SANTA FÉ) ARGENTINA

 

LOS DONES NAVIDEÑOS

Y SU…

COSMOGÓNICA (ORO)

MYSTAGÓGICA (INCIENSO) e

HIPOSTÁTICA (MIRRA)


TRILOGÍA:


CREACIÓN (ORO) - REDENCIÓN (INCIENSO) - SANTIFICACIÓN

 (MIRRA)

FUTURO (ORO) – PRESENTE (INCIENSO) – PASADO (MIRRA)
PARAÍSO (ORO) -  PURGATORIO (INCIENSO) – AVERNO (MIRRA)


CIELO (ORO) - MAR (INCIENSO) - TIERRA (MIRRA)

SOL (ORO) - LUNA (INCIENSO) - PLANETA (MIRRA)

ALTO (ORO) – MEDIO (INCIENSO) – BAJO (MIRRA)


FUTURO (ORO) – PRESENTE (INCIENSO) –  PASADO (MIRRA)

MAÑANA (ORO) – TARDE (INCIENSO) – NOCHE (MIRRA)

BLANCO (ORO) – GRIS (INCIENSO) – NEGRO (MIRRA)


Junto a la EPIFANÍA de los TRES REYES MAGOS:


GASPAR (ORO) - MELCHOR (INCIENSO) - BALTAZAR (MIRRA).

 

Para convivir en tríade COMUNITARIA:

HUMANA (MIRRA) – FRATERNA (INCIENSO) – HOSPITALARIA (ORO)


Mediante la PRÁCTICA del:


AMOR (ORO) - JUSTICIA (INCIENSO) - PAZ (MIRRA)

CARIDAD (ORO) - ESPERANZA (INCIENSO) - FE (MIRRA)

GRACIAS (ORO) - PERDÓN (INCIENSO) - POR FAVOR (MIRRA)


Todos en el Todo, y en el Nombre del...

PADRE (ORO) y del HIJO (INCIENSO) y del ESPÍRITU SANTO (MIRRA).

Amén (Ámen). Amén (Ámen). Amén (Ámen). [1]

 

                                                            Adrián Escudero

 

Mil gracias Adrián por tu aporte a mi humilde Blog. Espero que puedas pasar, junto a los tuyos una hermosa Navidad a pesar de todas las dificultades que nos está deparando hoy la vida. Dios te bendiga con salud  y aumente tus dones.

                                       Elsa lorences de Llaneza.

miércoles, 2 de diciembre de 2020

CUENTO: VERSIONES...I 1 I ADRIÁN N. ESCUDERO SANTA FE (ARGENTINA)

 


 

 

VERSIONES…[1]

A la querida Prof. Elsa Loences de Llaneza, enjundiosa trabajadora cultural y Directora del Foro “LAZOS DE ARTE Y AMISTAD (CABA, Argentina)…

 

¿La vida es sueño?

 

    (…) Libro Apocalipsis Bang y Otras Historias para un Semáforo… - Santa Fe (Argentina), 05-09-1994 (Versión 1ª); 25-06-2010 (Versión 2ª); 24-07-2017 (Versión 3ª); (...); 30-11-2050 (Versión 44ª); 12-01-2090 (Versión 68ª)”, y así, sucesivamente, sucesivamente y sucesivamente, hasta que alguien se apiade y me despierte y me convenza de que deje de soñar de que estoy vivo, porque el mundo -en el que creo vivir para soñar-, ya no existe más y solo divago –ahora- como un asteroide alucinado en este sombrío polvo cósmico que gira y gira, obediente y entre las estrellas que se encienden y apagan como luciérnagas astrales, en un infinito y mega carrusel galáctico de negros agujeros y espasmódicas dimensiones eternas,  caleidoscópicas…

    … O hasta que, de pronto –y no sé cómo di cuenta de ello-, la luz del quirófano se apagó, la máquina neonatalógica se enfrió y el llanto de una mujer dolida me conmovió… Y yo también lloré…”.

                                                                     Adrián N. Escudero

 

Yo también lloré querido amigo. Triste lo que nos toca enfrentar en esta semana. Gracias y bendiciones Elsa Lorences.

lunes, 26 de octubre de 2020

RELATO: "NAZARENO CON NIÑA" ADRIÁN ESCUDERO

 


NAZARENO CON NIÑA

 

                                                                              En su Día, al inolvidable y amadísimo,  San Juan Pablo II “El Grande” (Karol J. Wojtyla) con ternura filial y admirativa. In memoriam...

Y a su Santidad, Papa Francisco I (Jorge Bergoglio), transido y apocalíptico heredero, quizás, de las visiones de Fátima…

 

    “Juan Pablo, su Santidad”, dijo ella postrándose ante el Pontífice Peregrino: ¿Está usted bien? ¿En qué piensa, padrecito?”…

    Está colgado. Y duele. Una gota de agua enrojecida abre su costado y cae sobre la piedra maciza del monte. A sus pies, de entre las rocas, nace una niña. Golpea su frente inmaculada el último espesor de sangre brotado de la herida abierta.

    Y llora. La niña llora ferozmente, y lo mira. El pecho abierto duele mucho. No sabe que si baja a socorrerla, morirá. Que…

    Deja que llore. Y no sólo el pecho, el cuerpo todo duele mucho.

   No puede bajarse del madero. Y deja que llore. Por su bien, no puede. Cuando crezca, ancha de pulmones, la niña  comprenderá…

    Y será pródiga en cruces y en amores.

    “… ¿En qué piensa…?”, rogó ella suplicante y postrándose a sus pies como María de Betania lo hiciera con Jesús… ”Ah, mi querida Sor Lucía…”, prosiguió, y con un hilo de voz acongojada, reveló: “… Acabo de releer sus manuscritos sobre Fátima, y… Y pienso… Pienso en la Iglesia, hija mía…”.

    Y como un racimo desgajado de pétalos de rosa, cayeron de su pecho martirizado por una bala asesina, un rústico y bruñido crucifijo junto a un puñado de hojas manuscritas desprendidas de sus manos temblorosas, encerrando aquellas irrevocables y visionarias advertencias celestiales de Fátima que, hace unos días, ella le había revelado…

    Después (ahora), Francisco I, ordenando setenta veces siete sus atribulados pensamientos, dejó pasar por la mente -una vez más y como un tren rápido bordeando unas cumbres alpinas procelosas- aquellas imágenes del futuro predicho, y ya presente, cuyos umbrales y sandalias de pescador, mediante, había comenzado a recorrer hasta el monte de la Gran Cruz a la que estaba predestinado. Atrás, y transcurrido aquel desperdiciado y breve tiempo de paz concedido al mundo tras sus crímenes, una ciudad de azorados moribundos quejaba sin dar cuenta que, delante suyo, el Ocaso de la última alborada terrena abría sus puertas -de par en par- hacia el Cielo prometido, y hacia el Infierno, también... [1]

                                                                              ADRIÁN N. ESCUDERO

¿Por qué no escucharemos a la Madre Adrián? Estamos atravesando tiempos malos y seguimos como si nada. Que el Señor escuche nuestro clamor pidiéndole perdón.   Elsa Lorences.