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sábado, 5 de noviembre de 2016
jueves, 11 de febrero de 2016
SANTOS que son POETAS: "A mi ángel de la guarda" - Santa Teresita

A
MI ÁNGEL DE LA GUARDA
(fragmento - Enero de 1897)
¡Oh
mi glorioso guardián,
guardián del cuerpo y del alma,
que en el cielo estás brillando
hecho dulce y pura llama
junto al trono del Eterno!
Por mí bajas a la tierra
y me alumbras con tu luz,
te haces mi hermano, ángel bello,
mi amigo y consolador.
guardián del cuerpo y del alma,
que en el cielo estás brillando
hecho dulce y pura llama
junto al trono del Eterno!
Por mí bajas a la tierra
y me alumbras con tu luz,
te haces mi hermano, ángel bello,
mi amigo y consolador.
Conociendo
que soy débil,
¡gran debilidad la mía!,
tú me coges de la mano,
y te veo, conmovida,
apartar de mi camino
la piedra que lo entorpece.
Me invita tu dulce voz
a no mirar más que al cielo.
Y cuanto mas pequeñita
y más humilde me ves,
tanto más tu clara frente
irradia de puro gozo.
¡gran debilidad la mía!,
tú me coges de la mano,
y te veo, conmovida,
apartar de mi camino
la piedra que lo entorpece.
Me invita tu dulce voz
a no mirar más que al cielo.
Y cuanto mas pequeñita
y más humilde me ves,
tanto más tu clara frente
irradia de puro gozo.
Santa
Teresita del Niño Jesús
sábado, 28 de marzo de 2015
POEMA: Eduardo Martínez Zendejas (México) VICTORIA
Por hoy
salí victorioso ante tu embate insolente,
ganó la fuerza del cuerpo y mi enfermo, está consciente,
nuevamente en tu rutina hacia su cama llegaste,
pensativa y en silencio, vi que tu cara humillaste.
Acariciaste su frente entre maternal y ausente
y el hombre se estremeció, mas continuaba inconsciente,
tal vez no era aún el tiempo, pues hacia mi te volteaste,
y en tu hermosa faz serena una sonrisa pintaste.
Y no fue una pesadilla, pues mis ojos lo guardaron
como un vivido recuerdo, que nunca habrán de olvidarlo,
cuando enfrentas una lucha o vences o sales vencido,
tu enemigo esta presente, tiene forma y es medido.
Mas no es este nuestro caso pues yo te conozco señora
porque así tu lo permites, y eso de ser tu enemigo
podría muy fácil dudarlo, nos enfrentamos a diario y tu,
tu vas salvando las almas si las lastima el dolor,
y las conduces al cielo, a las plantas del Señor.
Yo doy vida y corazón para sanar a mi enfermo,
con mis pócimas y encargos logro calmar su dolor;
nuestras misiones difieren pero a lo lejos se juntan,
tu sanas desde el espíritu cuando muy enfermo va,
y cortas así, de raíz, ese dolor que inclemente
va degenerando el alma, y así lo sabes curar.
¿Enemigos al luchar por la vida retener?
Mas nunca podría perder mi panorama real,
tú es un ángel de cielo y cumples con tu misión,
yo tan solo soy un hombre que sabe sanar el dolor,
cuando el hermano que sufre acude a mi protección,
tú en el cielo eres un ángel, y yo en la tierra ... un doctor.
EDUARDO MARTINEZ ZENDEJAS
ganó la fuerza del cuerpo y mi enfermo, está consciente,
nuevamente en tu rutina hacia su cama llegaste,
pensativa y en silencio, vi que tu cara humillaste.
Acariciaste su frente entre maternal y ausente
y el hombre se estremeció, mas continuaba inconsciente,
tal vez no era aún el tiempo, pues hacia mi te volteaste,
y en tu hermosa faz serena una sonrisa pintaste.
Y no fue una pesadilla, pues mis ojos lo guardaron
como un vivido recuerdo, que nunca habrán de olvidarlo,
cuando enfrentas una lucha o vences o sales vencido,
tu enemigo esta presente, tiene forma y es medido.
Mas no es este nuestro caso pues yo te conozco señora
porque así tu lo permites, y eso de ser tu enemigo
podría muy fácil dudarlo, nos enfrentamos a diario y tu,
tu vas salvando las almas si las lastima el dolor,
y las conduces al cielo, a las plantas del Señor.
Yo doy vida y corazón para sanar a mi enfermo,
con mis pócimas y encargos logro calmar su dolor;
nuestras misiones difieren pero a lo lejos se juntan,
tu sanas desde el espíritu cuando muy enfermo va,
y cortas así, de raíz, ese dolor que inclemente
va degenerando el alma, y así lo sabes curar.
¿Enemigos al luchar por la vida retener?
Mas nunca podría perder mi panorama real,
tú es un ángel de cielo y cumples con tu misión,
yo tan solo soy un hombre que sabe sanar el dolor,
cuando el hermano que sufre acude a mi protección,
tú en el cielo eres un ángel, y yo en la tierra ... un doctor.
EDUARDO MARTINEZ ZENDEJAS
MÉXICO
Un poema para no olvidar Eduardo. Con un final extraordinario. Mil gracias por tu colaboración.
martes, 18 de noviembre de 2014
POEMA, Miguel Ángel Migliarini, VISIÓN
Como fulgor de luz,
veo la espada
del Arcángel Miguel
derramando magnitud
sobre mi alma,
en nombre de Jesús.
Constante, busco
el alma y omega de Dios
en su hondura,
y me siento fortificado.
Mi tiempo está medido
por las agujas
del reloj humano
y parece mucho...
Pero el tiempo del Señor
que se vive con el alma
es mucho, mucho más,
como océano de auroras.
En quietud y serenidad
que me transporta,
veo escala con peldaños
diáfanos y cintilantes
con sagradas columnas,
sosteniendo un oratorio
de música sacra y manantial
de aguas bautismales.
Consabidamente expreso:
el cuerpo volverá a ser polvo,
pero el alma entregada a Dios
será eterna. Amén.-
Miguel Ángel Migliarini
San Nicolás de los Arroyos,
16 de noviembre del 2014.-
Gracias Miguel Ángel por tu poema. Que el Arcángel Gabriel te proteja,
jueves, 2 de octubre de 2014
POEMA: Elsa Lorences de Llaneza, A MI ÁNGEL
A MI ÁNGEL
Tengo un ángel de la
guarda
que me guía y me consuela,
que me toma de las manos
y me dicta cosas buenas.
Cuando estoy sola y
cansada,
con solo invocarlo siento
que se me alivia el
cansancio,
que se aligeran mis penas.
Con el hablo, con el río,
con el camino el sendero.
Siempre lo tengo a mi lado
en las malas y en las
buenas.
Ángel mío de la guarda
no me abandones te pido,
sigue siempre junto a mí,
siempre, hasta el fin del
sendero.
Elsa Lorences de Llaneza
elsalorences@yahoo.com.ar
miércoles, 2 de octubre de 2013
POEMA, Elsa Lorences de Llaneza, A MI ÁNGEL
Tengo un ángel de la
guarda
que me guía y me consuela,
que me toma de las manos
y me dicta cosas buenas.
Cuando estoy sola y
cansada,
con solo invocarlo siento
que se me alivia el
cansancio,
que se aligeran mis penas.
Con el hablo, con el río,
con el camino el sendero.
Siempre lo tengo a mi lado
en las malas y en las
buenas.
Ángel mío de la guarda
no me abandones te pido,
sigue siempre junto a mí,
siempre, hasta el fin del
sendero.
Elsa Lorences de Llaneza
elsalorences@yahoo.com.ar
Mi ángel de la guarda se llama Josesito ¿El tuyo como se llama? Te animás a contármelo. Mandame un e-mail a la dirección de abajo del poema.
jueves, 4 de julio de 2013
POEMA, Susana Casati de Ruiz, CARTA A UN ÁNGEL
En tiempos de
adolescencia
yo tuve un caballo
alado
mas con los años al
pobre
las alas se le han
quebrado.
Tiene las patas
cansadas
pues se volvió
mancarrón,
no me lleva a ningún
lado
y me deja en un
rincón.
Angelito de la Guarda
vos ya sabés donde
vivo
si me venís a buscar
¡indicá a tu Ge. Pe.
Ese.
donde me habrás de
dejar!
Susana Casati
de Ruiz
Ja. Ja. Susana, que bueno. Bien moderno
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