En la fría alborada el pesar y el aceite
son ofrenda y cuidado para el crucificado.
No teme por su vida, a Él se la ha
entregado.
Sólo vacío y sombras habitan en la tumba
del Maestro que en cruz había sido
inmolado.
Respetuoso silencio custodia en la
penumbra
el lienzo que es testigo de lo que allí ha
pasado.
-“¿Dónde han puesto al Señor?”
“¿Por qué se lo han llevado?”-
La
angustia atraviesa su garganta, su pecho
y su grito lacera los desiertos helados.
El Amor ya responde del amor el llamado.
-“¿Por qué lloras mujer ? ”-
-“No encuentro a mi Señor, es preciso
buscarlo.”-
-“María”- dice Él
y su nombre en su Voz al corazón le habla,
entregada, su alma reconoce al amado.
-“Raboni”- , de rodillas,
María alza los brazos para poder tocarlo.
Resplandeciente y Santo Jesús la está
mirando,
el brillo de sus ojos hace nido en las
manos
de aquella que con fe ha seguido sus
pasos.
Han pasado los años y cuando sola en
Magdala
recordando a Jesús, María, muy adentro,
quiere volverse llanto, sin dudarlo un
instante,
junta suave las palmas para encontrar en
ellas,
caliente, luminosa, eterna, esa mirada.
Regalo del Dios vivo. Sagrado y dulce
bálsamo.
Su noche atormentada despierta en tierna
aurora,
florecen en su espíritu la Luz con la Esperanza
y la Paz vuelve a ella perfumada de
nardos.
FELICES PASCUAS Y QUE NUESTROS DÍAS SEAN
BENDECIDOS CON EL PERFUME DEL SEÑOR RESUCITADO-
con todo mi cariño. Pomona
María de las Mercedes, Sábado Santo 2014
Hay mi querida Pomona. Un día de Gloria porque tú también has resucitado para nosotras. Te queremos.