Mostrando entradas con la etiqueta María Marta Splinder. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María Marta Splinder. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de abril de 2018

RELATO: María Marta Spindler. EL HUECO

                                        EL HUECO

   -Desiderio ¡despertate!, mirá lo que están haciendo.
   -Pero Flora, ¡por favor!, te pasás toda la noche  espiando a los humanos por el hueco dimensional.
   -Si miraras lo que yo miro me darías la razón. Se la pasan peleando, armando guerras.
   Maltratan a los animales, los matan  con mucha crueldad, se hacen abrigos con sus pieles, los abandonan, no se comunican con ellos, ensucian toda la Tierra con pólvora, con desperdicios que contaminan las aguas. No cuidan la naturaleza, dinamitan las montañas, después construyen túneles  para atravesarlas ,desvían los ríos. ¡Se adueñaron del planeta!
   No se cuidan entre ellos, envejecen rápidamente y lo que es peor dejan a los ancianos en un lugar donde los cuiden, pero algunos ni siquiera  los van a visitar, ¡encierran a los pájaros en jaulas!, ¡qué terrible!, ¡nacieron para volar!
   Roban, matan, ¡el planeta va a estallar! Si no paran van a desaparecer.
   -A ver, dejame mirar. Es cierto, se agraden sin parar, parece que no tienen límites, están avanzando mal ¡Pero son muy jóvenes!, mirá si tuvieran ciento ochenta años como nosotros.
   Pero escuchá, se oyen ruegos, lamentos, algunos de los que están ahí ven lo mismo que nosotros, pero nada pueden hacer, sólo elevar plegarias, corregirse a si mismos, creo que sobreviven por los que no quieren que suceda todo eso, e intentan evolucionar, creo que también hay un combate espiritual.
   Dejalos, no mirés más, enviales un poco de polvito de luz, tardará por la distancia, un poco más en llegar.
   Ayudalos Flora, tienen mucho sufrimiento, hay que enviarles amor.
   Cerrá el hueco tranquilízate, la fuerza del universo nunca los abandonará.
   Vení, vamos a dormir, no los espíes más.

     
                                                                   María Marta Spindler


                                                   DEL LIBRO “ROGELIO Y ALQUI TRANK “


Mil Gracias María Marta. Un relato muy verídico. Dios te bendiga.

sábado, 30 de diciembre de 2017

CUENTO: María Marta Spindler. EL HUECO

                                                                EL HUECO


   -Desiderio ¡despertate!, mirá lo que están haciendo.
   -Pero Flora, ¡por favor!, te pasás toda la noche  espiando a los humanos por el hueco dimensional.
   -Si miraras lo que yo miro me darías la razón. Se la pasan peleando, armando guerras.
   Maltratan a los animales, los matan  con mucha crueldad, se hacen abrigos con sus pieles, los abandonan, no se comunican con ellos, ensucian toda la Tierra con pólvora, con desperdicios que contaminan las aguas. No cuidan la naturaleza, dinamitan las montañas, después construyen túneles  para atravesarlas ,desvían los ríos. ¡Se adueñaron del planeta!
   No se cuidan entre ellos, envejecen rápidamente y lo que es peor dejan a los ancianos en un lugar donde los cuiden, pero algunos ni siquiera  los van a visitar, ¡encierran a los pájaros en jaulas!, ¡qué terrible!, ¡nacieron para volar!
   Roban, matan, ¡el planeta va a estallar! Si no paran van a desaparecer.
   -A ver, dejame mirar. Es cierto, se agraden sin parar, parece que no tienen límites, están avanzando mal ¡Pero son muy jóvenes!, mirá si tuvieran ciento ochenta años como nosotros.
   Pero escuchá, se oyen ruegos, lamentos, algunos de los que están ahí ven lo mismo que nosotros, pero nada pueden hacer, sólo elevar plegarias, corregirse a si mismos, creo que sobreviven por los que no quieren que suceda todo eso, e intentan evolucionar, creo que también hay un combate espiritual.
   Dejalos, no mirés más, enviales un poco de polvito de luz, tardará por la distancia, un poco más en llegar.
   Ayudalos Flora, tienen mucho sufrimiento, hay que enviarles amor.
   Cerrá el hueco tranquilízate, la fuerza del universo nunca los abandonará.
   Vení, vamos a dormir, no los espíes más.

                                                          María Marta Spindler
                        DEL LIBRO “ROGELIO Y ALQUI TRANK 

Hermoso cuento. Triste pero verdadero. Y no se puede hacer nada lamentablemente. Mil gracias María Marta. Bendiciones. 

miércoles, 27 de diciembre de 2017

POEMA: María Marta Spindler ME GUSTA EL VERANO

     ME GUSTA EL VERANO

  Me gusta el verano… igual que a las golondrinas.
  Me gusta cuando en el campo se enciende el riego,
  y se huele el pasto mojado.
  Me gusta quedarme mirando el cielo
  en sus  anocheceres tardíos.
  Me gusta el verano con sus amaneceres rápidos,
  cuando desde temprano el sol anuncia demasiarse
  para calentar la tierra,
  y  el ardor de la tarde nos constriñe
   a buscar la sombra generosa de un árbol,
  y el agua fresca de algún río cercano.
 Como cuando éramos niños y jugábamos en el lago.
  Desde entonces siempre me gustó el verano.
  Y pensaba  que aún tendría veinte o treinta o quizás cincuenta
  veranos por descubrir
  Y con ansiedad los esperaba.
  Hoy, que ya mis años se tornan flemáticos,
  no sé cuántos veranos volveré a presenciar.
  Pero viviré de acuerdo al ademán del cuerpo,
 el acaecer dichoso de cada verano.
  Y  cuando el tiempo atempere mi andar
 y no me permita como antes correr, nadar,
 o regar las plantas al atardecer.
  Podré desde mi corazón narrar los recuerdos
 de tantos hermosos veranos
 que la vida me regaló.
  Y veré llegar las golondrinas… Me gusta el verano.

                                                                María Marta Spindler
 
                 Este cuento obtuvo 4º premio “Gerardo Gallucci”.Asociación internacional de Clubes de Leones. Distrito “0”-4

Hermoso María Marta. Sí que verás llegar las golondrinas. Bendiciones Elsa                                
 

domingo, 24 de diciembre de 2017

REFLEXIÓN: María Marta Spindler EL ANCIANO MARIPOSA

                 EL ANCIANO MARIPOSA.



  -¡Correte  anciano!

Gritó uno de los chicos que jugaba a la pelota en el parque, dirigiéndose a mi abuelo, que distraídamente contaba las monedas para comprarme un copo de azúcar.

  -¡Abuelo!, ¡Te llamó anciano!- dije- con un poco de tristeza.

  -¡No te preocupes Agustín!, es su propia visión, en realidad, soy una mariposa,  pero a su edad no lo puede ver.

  -¿Una mariposa?

  -Si; a esta edad la vida ya te convierte en una mariposa.Te lo voy a explicar.

En la vida primero somos como una oruga con muy poca visión, no podemos ver más allá de lo que nos permiten nuestros sentidos .Queremos devorarnos la vida, igual que la oruga, que posee su gran fuerza en sus potentes mandíbulas.Vivimos mucho tiempo en la oscuridad alimentando nuestros deseos, priorizamos nuestras necesidades, y pasamos nuestra juventud entre falacias, ilusiones y errores .Después el camino de la vida nos va enseñando a comprender otras cosas .Entonces comenzamos a hacer nuestra propia transformación, y vamos convirtiéndonos en crisálidas, como lo hace la oruga, que se envuelve a si misma. Así comenzamos a apartarnos de lo externo y a manejar el amor de nuestro interior; es un proceso de aprendizaje, silencio y aceptación. Una hermosa manifestación de luz comienza a alumbrar el camino nuevo .Es el tiempo donde abrimos el corazón, y sentimos el amor de Dios .Cuando la crisálida termina su metamorfosis, se convierte en una hermosa, colorida y libre mariposa.

  -Por eso te digo, Agustín, que soy un anciano mariposa .Porque ahora que mi andar es lento y mi vista borrosa, puedo volar con mis alas invisibles el último trayecto de mi camino, recuperando mi esencia, acariciando el tiempo que ahora disfruto sin exigencias ni apuros; contemplar el cielo, el mar, las estrellas, con los ojos del alma que vuela como mariposa de colores y sentidos aquietados en mi mente, que ahora por fin, sólo piensa en contarte cuentos, hablar con mi perro, disfrutar el mate y la tostada caliente sin celeridad.  Ahora el ruido externo no impide mi caminar lento. Porque estoy seguro que en un corto tiempo volaré al cielo eterno libre de ataduras. Con  las manos llenas de bendiciones que la vida me dio cada día con bondad infinita. Con sus regalos… como el arco iris…  que tiene los colores de la mariposa.



                                                       MARÍA MARTA SPINDLER



Publicado por editorial Dunken, en su libro de antología “Laberintos”   2013 

Mil gracias María Marta. Una hermosa reflexión. Feliz Navidad. Elsa.