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domingo, 18 de marzo de 2018

viernes, 21 de noviembre de 2014

DIA UNIVERSAL DE LA INFANCIA: CANCIÓN: Bosco Ortega, NANA DEL REINO

Hombre, no quieras desterrarme
del tibio nido de mi vientre,
suplico el agua que me acuna
en mi Paraíso latiente.

Soy el ángel de toda herencia
que te hace fruto de la sangre,
el latido que te sostuvo
cuando eras presencia del aire.

La mayor poesía se alumbra
en las lunas de mujer,
allí tiene forma el milagro
que nace para vencer.
                     
 Glosa
Corolas del futuro, semillas del planeta,
belleza del misterio, astronautas de placentas,
radares de milenios, horneros de simientes,
delfines del silencio, aurora de la belleza.
Niños, padres de nuestra infancia,
patria del hombre sin distancia.
   ---o---

Deja que maduren mis genes,
mi reino de sombra encendida,
que cumpla su ciclo la esencia
sagrada que anima la vida.

Soy el ave del arca incesante,
diluvio redondo y fecundo,
savia que palpita y respira
la gesta materna del mundo.

              Letra y música:  Bosco Ortega 

Gracias Bosco por tu canción y por recordarnos este día.

jueves, 11 de septiembre de 2014

POEMA: Aída Martha Castelan, EL VIEJO RELOJ

Cuando nací, ya estaba

colgado en la pared marcando,

las horas tic-tac tic-tac,

tocando su campana cada media, hora

parecía el campanario de una iglesia.



De niña me acompañó,

de adolescente siempre estuvo allí

Mis padres lo mezquinaban,

papá le daba cuerda para que no parara,



cuando me casé y a nuestra casa fuimos

extrañaba el sonido del viejo reloj.

Un día me atreví y lo pedí como regalo,

con su amor de toda mi vida papá me lo dio.



Ahora está parado, no suena mas la campana.

Las agujas no marcan las horas,

lo sigo teniendo en una pared,

fue mi compañero ¿conseguiré que lo arreglen?



¿Habrá quién se dedique a atender

viejos relojes de la década del 30

antigüedades que solo por amor se guardan?

Supongo que si.

Cuando funcione nuevamente,

marcará sus horas  con su tic-tac  tic-tac



                                                                           Aída Martha Castelan

Gracias Aída. Muy melancólico. Ojalá encuentres quien lo arregle.  

viernes, 11 de julio de 2014

POEMA, Rosa Dávalos, MATECITOS MAÑANEROS

Matecitos  mañaneros, embriagados de distancias,

costumbre de cada día que va entibiando recuerdos…

Y de pronto Tú te acercas con el sol de tu mirada,

y al tuyo mi corazón se va arrimando en un vuelo…



Tiene, Señor, tu Presencia perfume de cedros altos,

belleza de madrugadas, dorado arrebol de cielos…

Y la alegría del fuego, sabor del pan amasado,

la ternura de unas manos, fulgor de los ojos buenos…



Matecitos mañaneros con sabores de plegaria,

costumbre de cada día que visita tu Misterio…

Alegría de encontrarte y compartir la jornada,

cuando iluminas mis ojos y me hablas en silencio…



En la mateada, en el fuego, en el pan y el vecindario,

en la turba de los hijos, las corridas y los tiempos…

En el crepúsculo manso y la noche y su cansancio,

en cada camino nuestro, Tú te haces compañero...



Matecitos mañaneros, ocasión para encontrarte,

costumbre de cada día que me transformas en rezo,

para pensar en la gente, la que quiero… La que olvido…

Y retomar tus caminos perfumados de Evangelio…

Rosa Dávalos
(Rosa en Camino)

Gracias Rosa. Los mejores mates de tu vida. 

lunes, 21 de octubre de 2013

POEMA, Rosa Dávalos, UNA MADRE A SUS HIJOS

Sentí su pequeño ser
que en mi entraña se formaba,
ya mi amor los envolvía, ya mi amor los acunaba... 
Sus piecitos que golpeaban
abrían mi corazón a ternuras ignoradas...
Los abracé con dulzura
después de su primer llanto...
Con los ojitos cerrados sus boquitas me buscaban...
Y amé ese primer encuentro
que ningún encuentro iguala...
Mi leche, mi corazón, toda yo me derramaba...
 Y mis ojos de mirarlos nunca, nunca se cansaban,
contemplando su hermosura
las horas se me pasaban...
Me robaba el corazón
su pequeñez, su inocencia y esa total confianza
en el amor de su madre 
que aprendía en sus miradas
a cuidarlos despacito, 
a caminar inclinada...
¡Y los ajó y las sonrisas y la risa a carcajadas!...
Y un idioma todo nuestro 
de palabras inventadas,
palabras que en la memoria 
resplandecen con nostalgia...
Sus pasitos y sus juegos,
sus por qués que no acababan...
La escuela y los amiguitos,
risas, penas, pucheritos... Caramelos y manzanas...
¡Caras sucias tan dichosas
con moquitos que asomaban!...
Las vacunas, los remedios,
los deberes... ¡las mascotas que dormían en la cama!...
Los veranos, la pileta,
los juguetes, los dibujos, 
las cartitas que decían 
cuánto, cuánto que me amaban...
Los paseos y las bromas, 
regalos de navidad y los huevitos de pascua
y cada tanto correr 
a ese globo que escapaba...
 Y esas tardes de cocina 
que con tortas y masitas 
tantas veces perfumaba
para gozar la alegría de sus caritas amadas...
Bien lo saben, hijos míos, 
me hice madre cada día, 
entre aciertos y macanas...
Con ustedes mis entrañas
van latiendo en la incerteza...
Con ustedes aprendí que es tan sólo la ternura
la que sabe abrir las puertas... 
¡Gracias por ser en mi vida
el amor hecho existencia!...
Por convertirme en regazo 
que los abraza y los besa,
que los espera en el día
y que a la noche, 
en silencio,
y entre oraciones los piensa...

Rosa Dávalos


¡Feliz día de la madre! Les regalo esta poesía para mis hijos en este día. Con mucho cariño, Rosa
 
Ay Rosa, Rosa. Me hiciste revivir mis sentimientos por mis hijos. Hermoso gracias. Elsa 

sábado, 19 de octubre de 2013

POEMA, Rubén Sabas Gómez, MAMÁ


Sé que cuando deje de existir

me estarás esperando.-

No ya con ese balbuceo

cuando te despedías.-

Yo entraba en la habitación.-

No me veías pero me reconocías;

nombrándome  RUBEN,

con tu voz entrecortada.-

Estaba  todavía en mi niñez,

o  en la adolescencia

cuando me mandabas,

al campo PIPO.-

Aquel  terreno,

de VILLA INSUPERABLE,

pasando la AV. GENERAL PAZ,

atrás  del  MATADERO  de la ciudad,

a cortar los cardos,

para hacer las milanesas,

de sus pencas.-

Y allí se juntaba,

tu saber y sabiduría.-

Junto al jarabe de remolacha,

para aliviar la tos,

en los inviernos.-

O las ventosas, que nos aplicabas.-

Cuantas cosas

que no se pierden,

como aquellos platos,

que nos regalaste.

Y uno se hizo trizas en  el suelo,

como diciendo,

hasta aquí llego el tiempo,

y  los tienes que buscar en los recuerdos.-

Yo quisiera un suspenso.

pero la vida es un reloj,

y  nada se detiene.-

La realidad se muestra,

deja  las huellas.-

MAMÁ es igual  al  AMOR,

contálas y tiene la misma

cantidad de  vocales,

y consonantes,

que  acompaña  lo simple,

para nombrarte  “MAMÁ”.-

En estos ojos turbios

para evocarte

como el sol que  nos despierta,

o  la luna que nos acaricia, en los sueños.-

Mamá, cuando en el silencio  de la noche  duerme

en la enredadera de los sentimientos,

habrá un lugar que juega con el viento.-

Y en este dibujo de letras

navegarán  sobre las  lágrimas,

el recuerdo.-

El puerto  de tu sonrisa,

 en  lo eterno.-

 
RUBEN SABAS GOMEZ

                     CAFÉ LITERARIO  DEL PADRE HERNAN  DE SAN PABLO                         

                 rubensabasgomez@yahoo.com.ar

Un poema muy sentido Rubén. Le deseamos que pase, en lo posible, un hermoso día de la madre. Lo estaremos acompañando. Marga y Elsa