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viernes, 11 de noviembre de 2016

HOMENAJE: Bosco Ortega. A JOAN MANUEL SERRAT.

RECUERDO DE JUANITO
Conocí y conversé con Joan Manuel Serrat, en el camarín, algunos minutos, durante su presentación en Resistencia, en 1995. Éste poema es un tributo admirativo a un poeta, un artista y un humanista, integrados en una obra mayor de la cultura hispanoamericana. Lo escribí en aquellos días y lo recuerdo mientras escucho Mediterráneo. ¡Salud, Nano-Juanito!
UNO
Un hombre a la intemperie del hombre,
credo y riesgo, encarnados al misterio,
atreviendo la forma humana del destino.
Alguien que intuye las voces y las calles
y escucha el llamado insomne de la sangre.
Un prójimo semejante, anónimo y unánime,
parecido y distinto, inmenso y precario,
con el atributo común de la sombra y el aliento,
testigo de su epopeya sanguínea:
suceso y sucedido, historia y utopía.
Uno de aquellos que destilan el oro de luz
en la palabra, cifran el sonido del barro y la estrella,
y cantan su himno íntimo en el instrumento de su paciencia.
Uno, en la mañana inédita de su instante,
que sabe que un hombre existe
mientras exista el combate de su conciencia.
                           Bosco Ortega

Gracias Bosco Ortega. Hermoso recuerdo. 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

POEMA: Bosco Ortega. RAMÓN DEL GUARÁN

HOMENAJE A RAMÓN AYALA
Fluyen los años por el río del tiempo y su amistad sin riberas, sigue viva. Ama el Chaco, lo visita a menudo y frecuenta a sus amigos. Su rasguido doble El Cosechero - ya himno elegido por el pueblo- lo escribió y compuso en la casa de Marcial Suárez, en Barranqueras, mientras miraba a los peones braceros llegar de Corrientes para la cosecha del oro blanco, el Mandiyú de la tierra chaqueña, en Sáenz Peña.
Para Ramón Gumercindo Cidades, su nombre real, nativo de Garupá, y María Teresa, dama del Paraguay, mi homenaje de gratitud a su persona fraterna y a su obra sustantiva, legado de Argentina para su travesía a pie y guitarra al hombro, durante diez años, por Europa y Medio Oriente, cantando y pintando, a la manera de un juglar, y que luego recogiera en sendos libros de viajes. ¡Salud, Ramón Ayala, Marco Polo del Paraná!

RAMÓN DEL GUARÁN
Rumbo al mundo con mbaraká
lleva huella de caacupé,
gaucho del cosmos y de acá,
viaja su canto aváñeé.

Lleva el aura de Ñamandú
y un zorzal korochiré,
la senda del Tapé Avirú
y el Árbol con Luz de la Fe.

Canta ya, Ramón del Guarán,
casi un santón, casi un chamán,
con tu voz de sonar mensú
y de solar poeta guazú.

Toca ya, Ramón Caraí,
con tu son de Guacurarí,
sos cantor del pueblo de Avá,
hijo de amor por Garupá.

A pie, rumbo a Ivymaraeí,   
busca al hombre yarakuá, 
hacia pueblos del mombyry:
Marco Polo del Paraná.


Todo un patriarca Yopará
que habita un reino de Tupí,
Cidade, linaje cambá,
y un asombro de mainumbý.

                        Bosco Ortega
                                                                    ---0---

Vocabulario:
Mbaraká: Guitarra.
Caacupé: Peregrino, en sentido religioso.
Aváñeé: Lengua del hombre guaraní. Idioma de la tierra natal.
Ñamandú: El primero, el origen, el principio. El Dios Creador o Hacedor.
Korochiré: El Zorzal Profeta. El Cantor.
Tapé Avirú: Camino prehispánico, en busca de la Tierra sin Mal.
Guarán; Apócope de Guaraní.
Chamán: Sabio con propiedades curadoras. Hombre con diversos conocimientos terrenales y celestiales. “Guerrero que practica para ser libre”.
Mensú: Hombre que recibe un pago mensual.
Guazú: Grande.
Caraí: Señor.
Guacurarí: Apellido del Comandante Andresito.
Avá: Hombre de la tierra.
Garupá: Pueblo natal de Ramón Ayala.
Yvimaraeí: La Tierra sin Mal, del Tupí Guaraní, equivalente al Paraíso Terrenal Cristiano.
Yarakuá: Hacer o buscar la sabiduría y el saber. Kuaa (saber) y Ra (crear).
Mombyry: Lejos, lejanía.
Yopará: Mezcla de castellano y guaraní.
Tupí: Sinónimo de Guaraní, lengua que concentra a 53 lenguas macrotupí.
Cidade: Apellido genealógico de Ramón Ayala. “Ciudad”, en portugués.
Cambá: Moreno o morocho.
Mainumbý: Colibrí, pájaro de la mitología guaraní que llevaba el néctar en su pico a los labios de Ñamandú.

Mil gracias Bosco Ortega: Hermoso tu homenaje.

miércoles, 17 de agosto de 2016

CANCIÓN: Bosco Ortega. CÓNDOR DE YAPEYÚ. (A JOSÉ DE SAN MARTÍN)

CÓNDOR DE YAPEYÚ
                 Triunfo                 
                                          A José Francisco de San Martín.
Criollo y americano,
era su modo,
el pueblo fue su hermano
de frente al godo.

Renunció por llamado
de su terruño,
al imperio dotado
con sangre y puño.

A la Patria en su auxilio
vino con sable,
luego, vejez y exilio,
tan venerable.

Aníbal de los Andes,
flor de Rosa Guarú,
correntino, entre grandes,
Cóndor de Yapeyú.

Valiente hasta los huesos,
pulso y templanza,
su alma miraba lejos
por su esperanza.

Humilde en la pobreza,
su honor de acero,
ser digno por nobleza,
limpio guerrero.

Para que el hombre vibre
sin rienda corta,
que seamos libres
y lo demás, no importa.

                Letra y música: Bosco Ortega

Un canto ideal para San Martín. Mil gracias amigo.

sábado, 18 de junio de 2016

POEMA: Bosco Ortega: HOMERO EN GINEBRA

                     HOMERO EN GINEBRA
                                          A Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo Haslam Suárez.

Perdura entre mis manos tu ternura amanecida
en ésta claridad que imanta nuestras mentes,
en éste luminoso silencio que anima nuestras voces.
Somos el instante de un relámpago encarnado,
un ciclo del Universo cifrado en dos seres previstos,
un temblor tallado en el misterio, una ceniza del instinto.
No quedaremos en la memoria de blindados papiros
que los herederos de la tierra poseerán
en templos ciegos, llamados computadoras.
Perduraremos en la epopeya de los cuerpos
y en sus iconografías irrepetibles para la historia:
un hombre y una mujer, contemporáneos de su sombra.
El resto es tiempo y conjetura, combate y silencio.
Somos criaturas de futuro polvo, semejante 16
al que se posa en nuestro apartamento
éste domingo en que copias los poemas manuscritos
con el fondo de las campanas, llamando a misa.
Sigue amada, María Kodama, luz fiel, dúo de mis ojos,
cifrando la tácita noche de un bardo del sur.
Lo perpetuo son tus manos, lámparas de mis pasos,
que me han redimido de la vigilia circular.
Es la hora, María, verbo de mis pupilas.
Dios conoce el ocaso de mi laberinto
que me retorna a Palermo y a mi oculto destino.

                   Bosco Ortega.  

Mil gracias Bosco. Hermoso poema.