martes, 28 de julio de 2020

EDITORIAL DE LA REVISTA ARISTOS INTERNACIONAL MES DE JULIO POR SU PRESIDENTA LA DRA. EUNATE GOIKOETXEA

YA ESTÁ PUBLICADA LA REVISTA
 ARISTOS INTERNACIONAL
ALICANTE - ESPAÑA.
DE JULIO CON EL TEMA:
TRATA DE PERSONAS. 

EDITORIAL DE LA PRESIDENTE DE LA REVISTA.
DRA. EUNATE GOIKOETXEA


Dra. Eunate Goikoetxea
Alicante-España
La trata es una actividad multidelictiva que persigue diferentes formas de explotación: tráfico de órganos, venta de niños esclavos y niños soldados, trabajo forzoso en las minas, matrimonios serviles; trabajos forzados en el sector doméstico, en el  agrícola, en la industria y en la prostitución. Vulnera derechos tan básicos como la vida, la dignidad y la integridad poniendo a las personas en condiciones de vida degradantes. La trata de mujeres con fines de utilidad sexual es una de las formas más extendidas en nuestro territorio.
Diferentes conferencias de carácter mundial e instituciones internacionales como la ONU o la OIM han alertado del crecimiento de un viejo delito, la esclavitud de personas, que se produce en la actualidad con formas más sofisticadas de captación y explotación. El tráfico de personas es una violación de los Derechos Humanos que implica nuevos retos para las profesiones sociales, tanto en la denuncia y sensibilización como en el trabajo con individuos que requieren protección y asistencia especializada.
La manifestación  de la trata permaneció invisible hasta el Protocolo de Palermo. La dificultad para analizar los fenómenos migratorios desde una óptica transaccional hacía difícil pensar que en el siglo XXI se traficara con personas. Las democracias occidentales, quizá en un exceso de etnocentrismo, ponían más énfasis en denunciar las violaciones de Derechos Humanos en otros territorios que en el propio. Como si la corrupción sistemática, la vulneración de derechos o la explotación no sucediera en los naciones desarrolladas. La trata no es sólo un delito que afecta a personas singulares y concretas, sino que daña a toda la ciudadanía. Una sociedad que silencia o ignora la cosificación y deshumanización que viven las víctimas, consiente la culpa y forma parte del aparato de vulneración.
Otro mecanismo de invisibilizar a la trata consiste en dudar  del testimonio de las afectadas. En algunos casos, hay mujeres que ignoraban  que trabajarían en la prostitución ;sin embargo, en otros lo sabían de antemano, pero no las condiciones de explotación que encontraron al llegar a diferentes paises. Por mucho tiempo, la doble moral de la sociedad ha contribuido a invisibilizarlas como víctimas ,porque era “consentido”, es decir, “ya sabían a lo que venían”. Parecía, entonces, que había víctimas de primera, que habían sido engañadas en el tipo de trabajo y, víctimas de segunda, que conocían su destino laboral, pero a las que no se les reconocían sus derechos. En la trata el engaño puede darse tanto en la naturaleza del trabajo que van a realizar (prostitución, tarea agrícola, servicio doméstico y otros) como en las condiciones del desempeño sin remuneración (vigilancia y coacción, número ilimitado de horas de trabajo y de servicios, trabajo sin remuneración, aumento de la deuda, etc.).
Los Derechos Humanos no son solo una herencia valiosa de nuestra historia reciente, sino una herramienta útil y necesaria también en la intervención. No se trata de que los equipos educativos se conviertan en equipos jurídicos, sino que conozcan los sistemas de protección y que mantengan una actitud exigente y vigilante con la administración para que cumpla sus compromisos. Una apuesta por los procesos más que por los servicios, por poner en el centro de la intervención a la mujer y respetar sus decisiones. Cuidar el proceso de acompañamiento y fomentar la autonomía de aquella  en todas las áreas de su vida. Apostar por los Derechos Humanos significa apostar por una actitud generosa, honesta y realista de los grupos  docentes. Los Derecho Humanos no son solo un papel, sino una esperanza que puede mejorar la vida de personas y que exige a educadores sociales un alto grado de activismo para la denuncia y la incidencia política.  Recordemos que si no hay clientes no hay trata. Seamos todos muy responsables.
                                   Dra. Eunate Goikoetxea

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