domingo, 17 de octubre de 2021

POEMA: A MI MADRE. VIRGINIA EUNATE GOICOETXEA

 

A MI MADRE

Mujer que disfrazaste la tristeza
con la sonrisa en tus labios dibujada
y aun rendida encontraste fortaleza
para iniciar del día la jornada.

No izaste la bandera de igualdades
ni de luchas absurdas y pueriles;
me enseñaste de amores y bondades
que debemos servir, no ser serviles.

Que nunca es tarde para vivir un sueño
y que aun la gota de agua encierra un canto;
que no se mira al humilde con desdeño
y que se aprende una lección del llanto.

Que el silencio no siempre es cobardía
sino astucia que frena una batalla,
porque la ira nubla un claro día
y hay sabiduría en el que calla.

Que no es encanto una grácil figura
ni linda faz de suave terciopelo;
bella es también una fina escultura
y alberga dentro un corazón de hielo.

Y que la soledad nos va puliendo
como se bruñe al metal para que brille,
que aun con mis demonios combatiendo
no permita que nada mi fe trille.

Que una lisonja es frase pasajera
como la flor cortada de la planta,
grande no es quien llora una quimera
si no quien de las ruinas se levanta.

Nadie de ti cifró ningún capítulo
eres historia con pasión vivida
con tu nata humildad, así, sin título
me graduaste en la escuela de la vida.

 Sublime tu poema a tu madre querida Eunate. Hermosos los consejos que te dió. Son los consejos que una verdadera y humilde (no por pobreza sino por humildad de corazón)madre, debe dar a todos sus hijos. Excelente. Bendiciones.

 Elsa Lorences de Llaneza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario