domingo, 6 de enero de 2019

POEMA: RESPUESTA DE AMOR. Susana Mirta Piñeiro de Valli

sábado, 5 de enero de 2019

POEMA: LOS REYES MAGOS. ELSA LORENCES DE LLANEZA

LOS REYES MAGOS

Vienen haciendo camino
en sus camellos montados
tres Reyes Magos de Oriente
con respectivos regalos.
Hay una estrella que guía
de los Reyes el camino,
hasta donde está el niñito
Rey de la tierra bendito.
Melchor Gaspar Baltasar
se postran ante el Mesías
y a los pies del Salvador
oro, incienso y mirra dejan,
mientras el bendito ser
con curiosidad los mira.
Hoy, después de muchos años,
todos los niños pequeños
siguen esperando igual
el paso de los camellos
y recuerdan a ese niño
que de una Virgen nació
y cuando el tiempo llegó
se convirtió en Salvador.

Elsa Lorences de Llaneza
elsalorences@yahoo.com.ar

LOS MAGOS, MODELO DE ADORADORES. HERALDOS DEL EVANGELIO

¡Salve María!
Elsa de Llaneza

Le invitamos a leer uno de los
últimos artículos de nuestra web:
Los Magos, modelo de adoradores
El 6 de enero celebramos con júbilo la Epifanía, la manifestación de Dios a todos los pueblos. Es una fiesta importante del calendario litúrgico. Los ecos de esta celebración popular encantan a los niños… y a los adultos con fe.
Entretanto, no sin un dejo de impiedad, ciertos “cristianos” contestan la historicidad de los Magos venidos a adorar al Niño, de la misteriosa estrella que les guio hacia el Mesías, bien como de otras cosas que llaman despectivamente de “mitos”. Seguir leyendo...
 
Heraldos del Evangelio
Guayaquil 1445, Grand Bourg, Buenos Aires, Argentina. CP 1615
Tel. (11)32211401 y (02320)417375
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Queridos Hermanos en la Fe. Vivamos nuestra Fe sin pensar en otros que piensan distinto. Dios perdona. Perdonemos nosotros también. Amén.

POEMA: ESTRELLA DE BELÉN de MARÍA GRACIELA ROMERO SOSA


ESTRELLA DE BELÉN

Estrellita de Belén,
como a los tres Reyes Magos,
conduce mi corazón
hacia el Dios recién nacido.

María Graciela Romero Sosa
 
Hermoso María Graciela. Feliz día de Reyes. Elsa.

COMPARTIENDO VIVENCIAS. JUAN MALDACENA

UN ARGENTINO DEL QUE MERECE HABLARSE Y ES DE MI BARRIO CABALLITO

Se llama Juan Maldacena y actualmente tiene 50 años. Nació en el barrio porteño de Caballito.  Recientemente fue galardonado con la Medalla Lorentz por “su innovador trabajo en física teórica en las últimas dos décadas” y su gran contribución a la comprensión de la física cuántica de los agujeros negros.
La Medalla que otorga la la Real Academia Neerlandesa de las Artes y las Ciencias desde 1925 cada cuatro años es en memoria de Hendrik Antoon Lorentz (1853-1928), considerado padre de la física teórica en los Países Bajos. Muchos de los premiados con la Medalla Lorentz resultaron luego ganadores del Premio Nobel.
Hace unos años, recibió además, el  Yuri Milner que es un premio a las investigaciones sobre Física Fundamental que otorga tres millones de dólares, un dato para comparar: El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares.
Esto no es todo.A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. Se podría hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard. Allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa, trabajó este ex vecino del barrio porteño de Caballito. Siendo el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.
Juan es la expresión de una historia luminosa que debería hacer inflar de orgullo el pecho a los argentinos. Hay que tomarlo como una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana.
Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si el mundo no está ante la presencia de un nuevo Albert Einstein.
Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento que fue Einstein. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor cómo está formado y cómo funciona el universo.
Un intento de explicar con palabras sencillas su teoría como para que lo entienda gente ajena a la física, Maldacena relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad”, que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo, con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales, como los electrones o los Quarks.
Este porteño es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein.
Juan es el típico producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media porteña que podía enviar a su hijo a la universidad.
Historias como esta merecen ser contadas porque ayudan a levantar el ánimo de los argentinos ante tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas por el poder como hay. Es una forma de reafirmar que los argentinos aún pueden, como alguna vez pudieron, algo que se ve reflejado en varios premios Nobel científicos y otros obtenidos. Es una expresión de que en la Argentina no todos son solo futbolistas, o políticos corruptos, o piqueteros, o delincuentes, o “la mano de Dios”… Los argentinos generalmente descollan a nivel mundial en forma individual, pero les es muy difícil lograrlo a nivel de grupo o equipo, justamente al revés que otras sociedades.
Un orgullo para el país.
A todos nos gustaría felicitarlo, aclamarlo como a un campeón… Sin embargo, nadie habla de él…
Texto  ( adaptado y  actualizado) de  Pablo Cobos , director de Apadrinando Argentina Ong

Es verdad que de esto no se habla. Por eso hablo yo. Porque estoy cansada de Malas noticias y noticias tristes, no damos valor a las cosas buenas que también tenemos en esta Argentina. Un aplauso para Juan y todo mi orgullo porque es de mi barrio. Elsa Lorences.

jueves, 3 de enero de 2019

3 de Enero: DÍA DEL SANTÍSIMO NOMBRE DE JESÚS.


SALUDOS DE LA HERMANA ROSALÍA Y DE MARGA PÉREZ.

TODO POR JESÚS
HNA. ROSALÍA Y MARGA PÉREZ

Mil gracias Hna. Rosalía y Marga Pérez por los saludos. Muy agradecida por vuestros aportes al Blog. Dios las bendiga en este nuevo año 2019. Amén Elsa.

HERMOSAS PALABRAS DE LOS JÓVENES DE DON BOSCO

HERMOSAS PALABRAS
JÓVENES DE DON BOSCO

Hola Elsa,

Ante todo muchas gracias por escribirnos. 
Hay una frase de la Madre Teresa de Calculta que quiero compartir con vos: "A veces sentimos que lo que hacemos es tan sólo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota". 

Cuando se trata de ayudar ningún aporte es poco. Toda colaboración es muy valiosa e, incluso cuando no es posible un aporte monetario, tener presentes a los jóvenes y contagiar el mensaje de estar con quienes más necesitan es una gran contribución para construir un mundo más justo.

Muchas gracias por tu compromiso y para lo que necesites estoy a disposición. 

Que tengas buen día. 
Mil gracias por vuestras hermosas palabras. Qué compañía hermosa me hacen. Vaya mi oración para ustedes y que el Señor los recompense de tantos esfuerzos que hacen. Buen año bajo el manto de María. Bendiciones. Elsa Lorences de Llaneza.

SALUDOS DE BOSCO ORTEGA DISTINGUIDO COLABORADOR DEL BLOG


Querida Hermana Elsa:                                     Vaya mi deseo de un Año Nuevo en el camino de la trascendencia del Reino de Dios que ya está entre Nosotros, a la espera de que reconozcamos sus signos providenciales, Dios bendiga tu tarea de promoción de El Camino a través de Lazos de Amor y de Amistad y de tu apostolado personal. Dios bendiga tu  Vida, Herencia y Camino.


DIOS TE BENDIGA
Bosco Ortega
 
Mil gracias querido Bosco. Igualmente para tí. Gracias por tus colaboraciones permanentes que son excelentes. El Señor te regale larga y buena vida. Mil bendiciones para todo el año 2019. Elsa Lorences de Llaneza 

SALUDOS DE EDITORIAL MIS ESCRITOS

Elsa Lorences de Llaneza

En el mes de tu cumpleaños
Mis Escritos te desea

¡Muchas Felicidades!


El Equipo de Mis Escritos
 
Mil gracias amigos. Hermoso saludo. Dios los bendiga.

miércoles, 2 de enero de 2019

ORACIÓN: SANTA MADRE DE DIOS

SANTA MADRE DE DIOS
PRIMERO DE ENERO



SALUTACIÓN DE DON BOSCO ARGENTINA

En nombre de Don Bosco Argentina quiero agradecerte por acompañar a chicos y chicas de 25 proyectos en todo el país, desde Salta hasta Trelew, pasando por Santiago del Estero, Alta Gracia, Zapala y muchas ciudades más. Se nos fue un año de mucho trabajo junto a los jóvenes cuyas vidas se encuentran vulneradas.

¡Y ya comenzó el 2019! Sigamos actuando para que la educación y la inclusión sean una realidad para todos, tras los pasos de Don Bosco, nuestro Maestro, Padre y Amigo.
Deseamos que hayas terminado bien el año, que comiences un 2019 aún más próspero y que juntos continuemos construyendo un mejor futuro para los jóvenes.

Que Dios y María Auxiliadora te bendigan.

Con afecto,
Hno Ariel Fresia SDB
Director
Don Bosco Argentina- Por los Jóvenes
 
MIL GRACIAS AMADOS MÍOS. QUE EL SEÑOR LES CONCEDA FUERZAS RENOVADAS PARA SEGUIR ESTA TAREA TAN HERMOSA Y A MÍ TAMBIÉN PARA ACOMPAÑARLOS.-
                             ELSA LORENCES DE LLANEZA

HERALDOS DEL EVANGELIO. SALUDOS DE AÑO NUEVO.

¡Salve María!
Elsa de Llaneza

¡Feliz Año Nuevo!
Que el 2019 sea lleno de bendiciones para usted
y todos sus seres queridos.
Es una alegría que sea parte de nuestra familia.
Colocaremos sus intenciones en la
Santa Misa de hoy.
 
Heraldos del Evangelio
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Mil gracias hermanos en la Fe. Lo mismo para ustedes. Que el Señor les ragale fuerzas para seguir con sus hermosas tareas. Amén.

HERALDOS DEL EVANGELIO Y BENEDICTO XVI

  • Benedicto XVI recibe a los Heraldos del Evangelio
    Revista “Heraldos del Evangelio”*, enero de 2019

    Benedicto XVI y Monseñor João Clá Dias, EP - Un vínculo que perdura y se fortalece
    Cuando Benedicto XVI subió al solio pontificio, los vínculos que los Heraldos del Evangelio y su fundador tenían con el Sucesor de San Pedro se volvieron indisolubles. En recientes visitas a él en el Vaticano, fue posible comprobar la fuerza de esa unión de personas y de misión.
    BenedictoXVI.jpg
    Caía la tarde en el Vaticano en el último pasado día 29 de noviembre. Una atmósfera de serenidad marcaba el ambiente mientras se acercaba el momento en que Benedicto XVI recibiría a dos sacerdotes Heraldos del Evangelio: el P. Alex Barbosa de Brito y el P. Antonio Guerra de Oliveira Júnior.
    Ambos habrían de esperar unos minutos hasta que Su Santidad concluyera el Rosario junto a la gruta de Lourdes, de los jardines pontificios. Mientras tanto, muchas impresiones les venían al espíritu, intercaladas por la emoción de comparecer en nombre de Mons. João Scognamiglio Clá Dias, EP, ante un Papa que representa mucho para la Santa Iglesia.
    Por una parte, grande era la alegría de poder presentar al Santo Padre el homenaje lleno de afecto del fundador de los Heraldos del Evangelio, vinculado a él por una estrecha relación que osaríamos calificar de amistad.
    Ese era el tercer encuentro de los Heraldos con Benedicto XVI desde que inició la vida de recogimiento en el monasterio Mater Ecclesiæ. Ahora bien, las otras dos audiencias anteriores merecen igualmente ser recordadas aquí, por su particular significado.
    Desde hacía mucho tiempo nuestro fundador albergaba el deseo de ofrecerle a Benedicto XVI un cáliz litúrgico similar a los utilizados por los Heraldos del Evangelio, para que el Papa tuviera presente las intenciones de su obra en la celebración de la Santa Misa.
    La primera de las visitas, tuvo lugar el 1 de agosto de 2017 y cuyo objetivo era precisamente el de entregarle ese filial regalo. Inmediatamente al principio, al saludarlos, Benedicto XVI les agarró firme por la mano manifestando una afable bienvenida y a continuación se detuvo en la apreciación del cáliz, complacido con el obsequio y atento a las explicaciones que le eran dadas sobre él. Los sacerdotes comentaron que el regalo tenía por finalidad agradecerle la aprobación pontificia concedida en 2009 a las dos sociedades de vida apostólica, que él acogió en el seno de la Iglesia por inspiración del Espíritu Santo. [1]
    En ese momento, Mons. Georg Gänswein —cuya simpatía siempre nos acompaña, y que participaba en la conversación— intervino para corroborar: “¡Son muchos, son un ejército!”. La integridad de vida de los Heraldos fue otro de los aspectos destacados de la conversación, por su impacto favorable en la conquista de almas para Dios. Entonces Su Santidad, con una expresiva mirada, exclamó: “¡Eso es lo más importante!”.
    Tiempo después, ya en el año 2010, Benedicto XVI declaraba en su libro-entrevista Luz del mundo: “Se ve que el cristianismo, en este momento, también está desarrollando una creatividad totalmente nueva. En Brasil, por ejemplo, se registra, por una parte, un fuerte crecimiento de las sectas, con frecuencia muy cuestionables porque prometen esencialmente riqueza y éxito exterior; por otra parte, se presencia también grandes eclosiones católicas, un dinámico florecimiento de nuevos movimientos como, por ejemplo, los Heraldos del Evangelio, jóvenes llenos de entusiasmo que han reconocido en Cristo al Hijo de Dios, y deseosos de anunciarlo al mundo”. [2]
    Enero3.jpg
    Renuncia motivada por la sabiduría de la cruz
    La conversación entonces derivó hacia el tema de la renuncia de Benedicto XVI al solio pontificio. Monseñor João y todos sus hijos querían agradecer la actitud del Santo Padre de permanecer en recogimiento, sufriendo y rezando por la Iglesia, como una forma de testimoniar la sabiduría de la cruz. Mover el corazón de Dios, le dijeron, es más importante que mover el corazón de los hombres. A lo que respondió: “Mover el corazón de Dios es el modo más eficaz de mover el corazón de los hombres”.
    Interesándose por la dimisión de Mons. João de la presidencia de los Heraldos del Evangelio y del generalato de la sociedad de vida apostólica Virgo Flos Carmeli, Su Santidad quiso preguntar los motivos que lo llevaron a tomar esa decisión. Los sacerdotes le recordaron que nuestro fundador también sintió la necesidad de tocar el corazón de Dios por medio de una vida de oración más intensa y, reflejándose en el valiente gesto del Romano Pontífice, hizo lo mismo para pedir por la Santa Iglesia, por él mismo —Benedicto XVI—, y por la obra de los Heraldos del Evangelio.
    En una carta dirigida al Santo Padre acerca de su propia renuncia, Mons. João así se expresaba: “Permítame, Vuestra Santidad, trasmitiros filialmente un secreto: al veros subir al solio pontificio, la gracia divina ya me hacía intuir que vuestra persona era un varón providencial para nuestro tiempo. Es verdad que un acontecimiento me dejó perplejo en relación con esa perspectiva: la renuncia de Vuestra Santidad al ejercicio activo del ministerio petrino. Sin comprender las razones para tal, fui sustentado por la confianza de que la omnipotencia divina os reservaba para designios superiores. “En aquella fecha, yo me encontraba ya en medio de otra gran perplejidad: desde hacía tres años estaba debilitado por una terrible enfermedad que me sustrajo las fuerzas físicas considerablemente, tulléndome la capacidad con la que María Santísima me obsequió para hacer florecer el carisma que su divino Esposo me había concedido: el don de la palabra. En consecuencia, fui galardonado por un aumento en un don superior: la fe en la victoria de la Santa Iglesia. “Por eso, siguiendo el paternal ejemplo de Vuestra Santidad, me vi en la contingencia de renunciar al mando efectivo de mi fundación, para, recogido y orante, obtener de Dios la perpetuidad de esta obra ante la marejada que se aproximaba”. [3]
    Esta postura, como Mons. João hace constar más adelante en el texto de la misiva, supone una gran confianza en las autoridades eclesiásticas. Los sacerdotes le explicaron a Benedicto XVI que, habiendo sido siempre dócil y obediente a la Sagrada Jerarquía, no deseando otra cosa sino rendirle fervorosa sumisión, nuestro fundador esperaba de su parte una acogida materna en relación con la obra nacida de sus manos, de cara a las nuevas circunstancias. Mientras le eran transmitidas estas cosas, el Papa abrió bien los ojos y asintió: “Sí, rezaré. Sois muy importantes para la Iglesia”.

    Una antigua amistad
    Las relaciones entre Benedicto XVI y Mons. João siempre se han caracterizado por un elevado sentido eclesial por ambas partes, y por el vínculo afectivo que se desarrolló en las amistades en cuyo origen está el propio Dios.
    A su vez, Benedicto XVI demostró a lo largo de los años una conciencia clara de la autenticidad del carisma depositado por la Providencia en el alma de Mons. João, acompañada por una receptividad paternal para todo lo que dependiera de su intervención, deseando que los Heraldos del Evangelio se institucionalizaran en plena conformidad a los designios de su fundador. Las expresiones de reconocimiento de Mons. João con relación a este modo de proceder abundan en el contacto epistolar entre los dos, como en la propia carta que trata de la renuncia: “Recuerdo con emoción vuestro paso por Brasil, prenuncio de la realización de las promesas de Dios para las glorias de la Iglesia en estas tierras. Y no puedo dejar de mencionar aquí otro momento histórico: recibir de vuestras manos, portadoras del anillo de Pedro pescador, el sello de aprobación de la obra que Dios me inspiró fundar, uniéndola a la Iglesia celestial”. [4]
    El deseo de acompañar los pensamientos del Sumo Pontífice, estar junto a él y ponerse bajo sus órdenes es otra disposición exteriorizada por Mons. João en repetidas ocasiones, como en la conclusión de la mencionada misiva: “En la esperanza de encontrarnos una vez más, para, quién sabe si juntos, proclamar altivos las palabras de la Virgen de Fátima: ‘¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!’, me pongo a vuestra disposición e incondicional servicio”. [5]
    Con la amplitud de visión propia a los grandes pastores, Benedicto XVI confirió a Mons. João dignidades eclesiásticas como el canonicato de la Basílica Papal de Santa María la Mayor y la medalla Pro Ecclesia et Pontifice, en reconocimiento por los servicios prestados a la Santa Iglesia. No obstante, los lazos de amistad entre ambos no se limitan únicamente a esas expresiones de mutuo reconocimiento. De hecho, se encuentran vinculados por una unión profunda, como Mons. João procura explicitar en su última carta: “Por alguna razón misteriosa —tal vez vos lo sepáis discernir mejor— me siento íntimamente unido a vos, en mi propia misión y vocación. Por eso rezo incesantemente por Vuestra Santidad, pues es como si, de alguna forma, rezara por mí mismo. Quizá el futuro esclarezca mejor este sentimiento interior mío”. [6]
    Los regalos por su cumpleaños
    La segunda visita se dio con motivo del 91º cumpleaños de Benedicto XVI, en el que sería recordado con empeño en las oraciones de toda la Iglesia. Los Heraldos del Evangelio le presentaron –entre otros- un ejemplar de la obra de autoría de Mons. João sobre su maestro y formador: Plinio Corrêa de Oliveira Un profeta para nuestros días, que resume la existencia, actuación y vida mística del líder católico brasileño. Con gesto complacido el Papa demostró tener presente de quién se trataba, incluso antes de serle explicado que Mons. João había aprendido a ser fiel a la Iglesia gracias a su ejemplo y enseñanzas. Entonces Benedicto XVI quiso hojear el libro. Al contemplar cierta foto del Dr.Plinio dando un discurso, uno de los sacerdotes le comentó que había sido presidente de la Acción Católica de São Paulo. “Corrêa de Oliveira, un nombre que todos los obispos de Brasil conocían bien”, añadió Su Santidad. Antes de la bendición y de los saludos finales, Benedicto XVI les entregó algunas medallas conmemorativas como recuerdo, diciendo: “Les quedo muy agradecido por todo”.

    Un rosario especial para su santidad
    En la carta del 26 de noviembre dirigida a Benedicto XVI, Mons. João explica el significado del rosario que deseaba enviarle como regalo: “A través de mis hijos, quiero ofreceros este rosario todo blanco, símbolo de la misericordia de Dios, pues es Él quien puede transformar el rojo de la púrpura en la blancura de la lana y de la nieve (cf. Is 1, 18)”. [8]
    “Tener el fundador vivo es una imagen del Cielo”
    Llevando esta carta junto con el simbólico regalo, el P. Alex Barbosa de Brito y el P. Antonio Guerra de Oliveira Júnior se presentaron en el Vaticano para la nueva visita al Papa Benedicto XVI. Enseguida los reconoció, al estar revestidos del hábito propio de los Heraldos y, a continuación, los saludó muy satisfecho. Acto seguido, los sacerdotes le entregaron el rosario de regalo. Al verlo, Benedicto XVI y Mons. Gänswein reaccionaron al unísono, elogiando su belleza y afirmando que se trataba de un tesoro.
    Mientras abría el sobre, quiso saber cómo estaba Mons. João. Le respondieron que se encontraba muy bien, y que rezaba todos los días por Su Santidad. El Papa Benedicto agradeció dos veces las oraciones y añadió: “Tener el fundador vivo es una imagen del Cielo”. Llegada la hora de la despedida, se arrodillaron para recibir la bendición. Y les dijo antes de bendecirlos: “Mi piacciono molto gli Araldi — Me gustan mucho los Heraldos”.

    Unidos a Pedro, nada hay que temer
    Los días de incertidumbre, confusión y abandono de la fe en que vivimos exigen de parte de los que se han puesto bajo la bandera del Supremo General de las huestes del bien una particular asistencia de la gracia para perseverar hasta el fin del combate. En medio a esas luchas, contar con el apoyo de alguien tan unido a la esfera sobrenatural como Benedicto XVI revigoriza nuestra certeza de que junto a la Virgen Inmaculada nada hay que temer. Impetrar, unidos a Pedro, el pleno cumplimiento de los designios de la Providencia sobre esta obra es un gran consuelo. De este modo, estas alentadoras palabras del primer Papa nos son dirigidas aún hoy por medio de sus Sucesores: “Nosotros, según su promesa, esperamos unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia” (2 Pe 3, 13). He aquí la meta que nos une a las esperanzas de Su Santidad Benedicto XVI: la transformación de todas las cosas por la unión entre el Cielo y la tierra, que vendrá cuando el reinado de María se haga efectivo sobre los corazones y el mundo. No obstante, los esfuerzos humanos son insuficientes en sí mismos para realizar los prodigios de la gracia que ese cambio implica. Éste sólo será posible cuando María Santísima diga nuevamente fiat, y, en atención a su voz melodiosa y armónica, un nuevo régimen de gracias se establezca sobre la Esposa Mística de Cristo, fluyendo del más puro y cristalino manantial: su Inmaculado Corazón.

    Cfr. Revista Heraldos del Evangelio, Enero de 2019 págs.16 a 21.
    *Para ver el artículo completo se puede descargar el archivo PDF, aquí
    Notas:
    [1] El 3 de febrero de 2010, Benedicto XVI aprobó con carácter definitivo los estatutos de la Sociedad Clerical de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli y de la Sociedad de Vida Apostólica Femenina Regina Virginum. Ambas están constituidas, respectivamente, por los miembros de la rama sacerdotal y por los elementos más dinámicos de la rama femenina de los Heraldos del Evangelio, asociación privada internacional de fieles de derecho pontificio erigida el 22 de febrero de 2001 por el entonces Papa Juan Pablo II, ahora elevado a la honra de los altares.
    [2] BENEDICTO XVI. Luce del mondo. Il Papa, la Chiesa e i segni dei tempi. Città del Vaticano: LEV, 2010, pp. 89-90.
    [3] CLÁ DIAS, EP, João Scognamiglio. Carta del 29 de julio de 2017.
    [4] Ídem, ibídem.
    [5] Ídem, ibídem.
    [6] CLÁ DIAS, EP, João Scognamiglio. Carta del 26 de noviembre de 2018.
    [8] CLÁ DIAS, EP, João Scognamiglio. Carta del 26 de noviembre de 2018.
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CURIOSIDAD: LAS RELIQUIAS DE LOS TRES REYES MAGOS

Las reliquias de los tres reyes magos
 
En Alemania, en la mas grande catedral gotica, se conservan las reliquias que la tradicion atribuye a los cuerpos de los tres reyes magos.
Despues de tantos siglos, aun se puede rastrear el origen de esta tradición, que se remonta a Santa Elena, la madre del Emperador Constantino. Sabemos que ella dedico su vida a recuperar las reliquias del Señor, principalmente el Madero de la Cruz.
Conoce esta hermosa tradicion que aun se venera en Alemania en la actualidad.