miércoles, 6 de julio de 2016

EFEMÉRIDES: 9 DE JULIO DÍA DE LA INDEPENDENCIA ARGENTINA (AICA)

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200 Años de la Independencia Argentina
Miercoles 6 Jul 2016 | 12:52 pm
Buenos Aires (AICA): El 9 de julio la Argentina celebra el bicentenario de su independencia. Es el Día de la Patria. La agencia AICA se adhiere a la celebración con esta nota editorial en la que se pone de manifiesto que casi la mitad de los diputados de aquel memorable Congreso celebrado en la ciudad de San Miguel de Tucumán, eran sacerdotes católicos, y el resto eran fervientes laicos católicos. En esa cuna nació la Argentina.
1816-9 DE JULIO–2016 - 200 AÑOS DE LA INDEPENDENCIA ARGENTINA
El 9 de julio la Argentina celebra el bicentenario de su independencia. Es el Día de la Patria. La agencia AICA se adhiere a la celebración con esta nota editorial en la que se pone de manifiesto que casi la mitad de los diputados de aquel memorable Congreso celebrado en la ciudad de San Miguel de Tucumán, eran sacerdotes católicos, y el resto eran fervientes laicos católicos. En esa cuna nació la Argentina.

Congreso de Tucumán: Se emanciparon del rey, pero no de su Dios
La declaración de la independencia argentina sitúa al Congreso de 1816 en la línea divisoria de la historia patria, en el paso de la adolescencia a la edad madura de la autodeterminación. El camino iniciado el 25 de mayo de 1810 cobró su sello de autenticidad. Los congresistas de Tucumán supieron responder a la esperanza que los argentinos habían puesto en ellos y cumplieron con su deber declarando la Independencia.

El desinterés, heroísmo y patriotismo de esos hombres, al encarar con audacia una empresa superior a los escasos elementos materiales que se poseían en aquellos tiempos angustiosos fue muy grande y su franca religiosidad quedó de manifiesto, no solo porque más de la tercera parte de sus integrantes fuesen sacerdotes, sino porque todos sus componentes eran públicos sostenedores de los mismos valores religiosos.

Claramente lo expresó el presidente Nicolás Avellaneda al decir: “El Congreso de Tucumán se halla definido por estos dos rasgos fundamentales. Era patriota y era religioso, en el sentido riguroso de la palabra; es decir, católico como ninguna otra asamblea argentina. Su patriotismo ostenta sobre sí el sello inmortal del acta de la independencia, y su catolicismo se halla revelado casi día por día en las decisiones o en los discursos de todos los que formaban la memorable asamblea. Los congresistas se emanciparon de su rey, tomando todas las precauciones para no emanciparse de su Dios y de su culto… Querían conciliar la vieja religión con la nueva patria”.

En un escenario adverso
El panorama interno de las Provincias Unidas del Río de la Plata en 1816 no podía ser más sombrío. Las provincias del Litoral bajo la influencia del caudillo oriental José Gervasio Artigas, que se extendió hasta Córdoba, se negaron a acatar toda autoridad nacional de tal modo que la Banda Oriental (hoy República Oriental del Uruguay), Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe y Misiones no mandaron diputados al Congreso.

A esta realidad del ámbito nacional se agrega un difícil panorama internacional como la invasión portuguesa a la Banda Oriental en 1816 y la toma de Montevideo al siguiente año. Lo que disminuía la posibilidad de contener la proyectada invasión de los ejércitos españoles al Río de la Plata. El Norte, a causa del desastre de Sipe-Sipe, quedaba abierto a la invasión española, dependiendo las esperanzas de salvación del valor de Güemes y sus gauchos

La situación externa era aún más grave para la causa de la Independencia: la política de la Santa Alianza y la nueva expedición militar preparada en España eran hechos que auguraban el fin de nuestra emancipación.

“Fue -explica el padre Cayetano Bruno- la declaración de la independencia una obra por muchos conceptos temeraria e incomprensible, fruto más bien de la clarividencia y de la fe en Dios de aquellos insignes varones, que no la consecuencia de una situación reinante en el país ni fuera de él. La actitud decididamente favorable de San Martín y Belgrano iba a garantizar, por otra parte, su mantenimiento”.

En este contexto, contra viento y marea, se convoca a las provincias a que envíen diputados al Congreso que se realizará en la ciudad de San Miguel de Tucumán. Congreso que pasó a la historia como “congreso de Tucumán” y que más bien debiera denominarse Congreso General 1816-1820, ya que sesionó en Tucumán desde el 24 de marzo de 1816 hasta el 4 de febrero de 1817 y ante el avance realista por el norte, el 23 de septiembre de 1816 se dispuso su traslado a Buenos Aires, donde el Congreso se reunió nuevamente en sesión preliminar el 19 de abril de 1817. Su reapertura oficial tuvo lugar el 12 de mayo de 1817 y sesionó hasta el 11 de febrero de 1820, cuando se interrumpieron sus actividades como consecuencia de la derrota de Rondeau en Cepeda.

Diputados sacerdotes y abogados
Pronto comenzaron a ser electos en las provincias los diputados que se reunirían en Tucumán para inaugurar un nuevo congreso constituyente. La elección recayó casi siempre en sacerdotes y en abogados, todos hombres de fe y públicos sostenedores de la religión católica.

Entre las instrucciones que las provincias -no todas- daban a sus diputados, se encontraba la de “declarar la absoluta independencia de España y de sus reyes”.

Como ya se dijo, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y la Banda Oriental decidieron no enviar representantes. Tampoco asistirían diputados del Paraguay y del Alto Perú, con excepción de Chichas o Potosí, Charcas (Chuquisaca o La Plata) y Mizque o Cochabamba.

De los siete diputados elegidos por Buenos Aires, dos eran sacerdotes: el franciscano fray Cayetano José Rodríguez y el doctor Antonio Sáenz. Completaban la representación, Tomás Manuel de Anchorena, José Darragueira, Esteban Agustín Gascón, Pedro José Medrano, hermano menor del primer obispo de Buenos Aires independiente, y Juan José Paso, patriota de los primeros días.

Por Catamarca, los diputados fueron sacerdotes: Manuel Antonio Acevedo y José Eusebio Colombres a quien, a propuesta del presidente Urquiza, el papa Pío IX designó obispo de Salta en diciembre de 1858, pero no llegó a ser consagrado pues falleció en Tucumán en febrero de 1859.

Córdoba nombró cuatro diputados, entre ellos el presbítero Miguel Calixto del Corro, que no firmó el acta de la independencia por haberle confiado el Congreso una misión ante Artigas. Los otros diputados cordobeses fueron: José Antonio Cabrera, Eduardo Pérez Bulnes y Jerónimo Salguero de Cabrera y Cabrera.

Jujuy envió a Teodoro Sánchez de Bustamante y Mendoza a Juan Agustín Maza y al joven Tomás Godoy Cruz, hombre de confianza de San Martín y su vocero en la asamblea.

El único diputado que nombró La Rioja fue el insigne sacerdote Pedro Ignacio de Castro Barros.

Quedaron en la memoria especialmente los representantes de San Juan: Francisco Narciso Laprida y fray Justo de Santa María de Oro, futuro obispo de San Juan.

Representó a San Luis, Juan Martín de Pueyrredón, que al ser elegido por el Congreso director supremo de las Provincias Unidas, cesó en el cargo de diputado.

Santiago del Estero estuvo representada por dos sacerdotes: Pedro León Gallo y Pedro Francisco de Uriarte. También Tucumán envió al Congreso dos sacerdotes: Pedro Miguel Aráoz y José Ignacio Thames.

Por Charcas participó el presbítero Felipe Antonio de Iriarte, que no firmó el acta de la independencia por haberse incorporado al Congreso recién el 6 de septiembre de 1816. Participaron también, Mariano Sánchez de Loria, abogado entonces y futuro sacerdote, José Mariano Serrano y José Severo Feliciano Malabia.

Por Chibchas fue diputado el presbítero Andrés Pacheco de Melo; representó a Cochabamba el médico Pedro Carrazco y por Mizque el abogado Pedro Ignacio de Rivera.

Por Salta fueron diputados el doctor en teología José Ignacio de Gorriti y Mariano Boedo.

Las edades de los congresistas iban de los 25 años de edad, como es el caso de Godoy Cruz, hasta los 63 que ostentaban tanto Uriarte como Rivera. El mismo Narciso Laprida, que bastante maduro aparece en sus tan variados retratos, frisaba apenas los treinta.

Curas de aldea pero ilustrados y rectos
Como se ve claramente la presencia sacerdotal en el Congreso de 1816 fue notable. De los 33 diputados, 12 eran sacerdotes al inicio de las sesiones. Otro diputado, Mariano Sánchez de Loria, se ordenó sacerdote en 1817 cuando murió su esposa. Mientras que otros clérigos se incorporaron al Congreso con posterioridad a julio de 1816, tal los casos de Felipe Antonio de Iriarte, Diego Estanislao de Zavaleta, Domingo Victorio de Achega, Luis José de Chorroarín, Gregorio Funes, y José Benito Lascano.

Otro clérigo que marcó su presencia en el Congreso, no como diputado sino como prosecretario de la Asamblea fue el presbítero tucumano José Agustín Molina, que se convertiría en 1836 en el primer gobernador eclesiástico de Tucumán en calidad de vicario apostólico de la diócesis de Salta y elevado a la dignidad episcopal.

El haber elegido las provincias a tantos clérigos, se debió no sólo al hecho de constituir los sacerdotes el sector más culto de la sociedad, sino también a la situación angustiosa que vivía el país, para cuya solución la clerecía inspiraba mayor confianza por su rectitud y ascetismo.

Bien está decir entonces, tomándole la idea a Pueyrredón, que el de Tucumán fue un congreso de doctores, ya en leyes, ya en teología.

Otra vez las palabras de Nicolás Avellaneda son precisas al describirlos: “Fueron curas de aldeas los que declararon a la faz del mundo la independencia argentina, pero eran hombres ilustrados y rectos. No habían leído a Mably ni a Rousseau, a Voltaire y a los enciclopedistas; no eran sectarios de la Revolución Francesa, y esto mismo hace más propio y meditado su acto sublime. Pero conocían a fondo la organización de las colonias, habían apreciado con discernimiento claro los males de la dominación española y llevaban dentro de sí los móviles de pensamiento y de voluntad que inducen a acometer las grandes empresas”.

Las actas del Congreso Las actas de las sesiones públicas –no así las secretas- del Congreso, se extraviaron hace muchos años, pero felizmente la posteridad pudo enterarse del “día por día” de las sesiones tucumanas, en su parte esencial, gracias a “El Redactor del Congreso Nacional”, periódico que la corporación resolvió editar y cuyo redactor fue el fraile franciscano Cayetano Rodríguez con la colaboración de su amigo el sacerdote Molina.

Las sesiones preparatorias comenzaron el 24 de marzo de 1816, y la inauguración fue al día siguiente, fiesta de la Encarnación del Señor. Reunidos los diputados imploraron la luz al Espíritu Santo en el templo de San Francisco, en medio de las aclamaciones del pueblo. Concluida la ceremonia, pasaron al domicilio del diputado Pedro Medrano a prestar aquel triple juramento, en cuya fórmula se destaca el primero, por su significación, en cuanto da una idea clara del valor que atribuía a la defensa de la religión: “¿Juráis a Dios Nuestro Señor y prometéis a la Patria conservar y defender la religión Católica Apostólica Romana?”.

Cabe destacar también, las tareas diplomáticas llevadas a cabo por dos sacerdotes: Pedro Ignacio de Castro Barros, a quien el Congreso encomendó marchar a Salta para influir en el ánimo del general Martín Miguel de Güemes, en bien de la unidad de la patria. Sus gestiones fueron exitosas y determinaron que, en mayo, se lo eligiera presidente. El otro fue Miguel Calixto del Corro que debió abandonar Tucumán para conquistar el ánimo del general José Gervasio Artigas, privándose de la gloria de firmar el acta de la Independencia.

El acto trascendental del Congreso se cumplió el 9 de julio. De los 29 diputados que firmaron el Acta de la Independencia, once eran sacerdotes: Manuel Antonio de Acevedo, José Eusebio Colombres, Pedro Ignacio de Castro Barros, Antonio Sáenz, Fray Cayetano Rodríguez, Pedro José Miguel Aráoz, José Ignacio Thames, Pedro León Gallo, Pedro Francisco Uriarte, Fray Justo de Santa María de Oro y José Andrés Pacheco de Melo.

Al día siguiente hubo misa de acción de gracias en San Francisco, y oración patriótica pronunciada por el diputado Castro Barros. La jura de la independencia por los miembros del Congreso se realizó el 21 de julio.

Otras resoluciones
Una vez proclamada la independencia de las Provincia Unidas, en las sesiones posteriores, los congresales deliberaron sobre otras cuestiones que consideraban necesarias para la “conveniencia y necesidad espiritual del Pueblo”, como expresó Castro Barros en la sesión del 19 de agosto, al hacer mención a la falta de obispos y a la necesidad de reanudar las relaciones con Roma.

A tal punto preocupaba esta cuestión que el mismo doctor Juan José Paso llegó a expresar que “si llegase el caso de faltarnos obispos y se allanara el enemigo a franquearnos uno, debíamos admitirlo, aunque fuese opuesto a nuestro actual sistema, tomando todas las precauciones que no nos dañase con su influjo”. Consecuente con esta posición, el Congreso concedió la libertad al obispo de Salta, Videla del Pino, detenido por contrario a la causa de la Independencia.

Otra de las resoluciones fue la adopción definitiva de la bandera creada por Manuel Belgrano; asunto que se resolvió el 25 de julio de 1816 a moción de Juan José Paso.

Mérito de fray Justo de Santa María de Oro fue la propuesta presentada el 14 de septiembre, para que se eligiese “por patrona de la independencia de América a Santa Rosa de Lima. La propuesta fue “sancionada por aclamación”.

Valoración posterior del Congreso
La declaración de la independencia fue recibida con particular entusiasmo por parte de la población, pero dos razones influyeron para que comenzara a desdibujarse en la memoria colectiva: no se fijó de inmediato la fecha de los festejos anuales y el mismo Congreso careció desde un principio de la aceptación generalizada que era dado esperar.

Sin embargo, la Iglesia muy pronto adhirió a ella. Por decreto del provisor de Buenos Aires, Domingo Victorio Achega, del 10 de octubre de 1816, se dispuso incluir a Santa Rosa de Lima en el sufragio de los Santos; agregar en la oración colecta de las misas solemnes, después del nombre del Papa, el del gobernante de la nación, y rezar en las parroquias los domingos las letanías de los Santos, con la advocación: “Dígnate, Señor, afianzar nuestra independencia: Te rogamos óyenos”.

En cambio, la legislación civil fue más remisa en conmemorar la independencia. Recién por decreto del 6 de julio de 1826 de Bernardino Rivadavia, el 9 de julio se consideraba “feriado”, es decir, “día de feria, día de trabajo”, con la única demostración pública de las “tres salvas de costumbre por la fortaleza, baterías y escuadra nacional, con iluminación en la víspera y en el día”.

Posteriormente a lo decretado por Rivadavia, el Gobernador don Juan Manuel de Rosas, el 11 de junio de 1835, igualaba las fiestas del 25 de Mayo y del 9 de Julio en los honores oficiales: “En lo sucesivo, el día 9 de julio será reputado como festivo de ambos preceptos, del mismo modo que el 25 de mayo; y se celebrará en aquel (9 de Julio), misa solemne con Tedeum en acción de gracias al Ser Supremo por los favores que nos ha dispensado”. Así consta en el Registro Oficial de la República Argentina.

Intentos por ocultar la participación de los sacerdotes
La extraordinaria participación de sacerdotes en el Congreso, influyó para que la propaganda liberal de fines del siglo XIX, en años de duros enfrentamientos con la Iglesia, le restara trascendencia con la intención de ocultar la participación de tantos sacerdotes en el Congreso. “La generación del 80 -afirma el padre Guillermo Furlong-, que entre nosotros comenzó su guerra de zapa contra el catolicismo poco después de Caseros, se esforzó por magnificar la Asamblea del año XIII y minimizar el Congreso del año XVI…; y si bien se hacía referencia a él, era aislado de todo lo religioso; y en las pinturas y en los famosos relieves de Lola Mora, si aparece alguno que otro sacerdote, estas figuras eclesiásticas, lejos de representar el treinta y ocho por ciento, parecía representar un dos por ciento o menos aún”.

En los últimos años esta postura ha sido sometida a revisión y hoy nadie discute seriamente la trascendencia de dicho Congreso, destacándose como elemento determinante la selección de los diputados, quienes por su formación y altura moral mostraron criterios uniformes en lo fundamental y voluntad decidida por asegurar el bien común del país.

Al punto que puede decirse, con palabras de Ambrosio Romero Carranza, que “felizmente, siempre hubo unanimidad entre los congresistas de Tucumán, en que la forma de Estado de las provincias del Plata fuese cristiana. Todos, sin excepción, unos con más fuerza que otros, hicieron firmes, claras y sinceras declaraciones de la necesidad de unir, en nuestra patria, los principios cristianos con los principios políticos”.

Documento de la Conferencia Episcopal Argentina
“La familia argentina agradece, una vez más, la providencial Declaración de la Independencia de 1816” -escribieron recientemente los obispos argentinos en su último documento “Bicentenario de la Independencia. Tiempo para el encuentro fraterno de los argentinos”- La nación independiente y libre, añade el documento episcopal, se gestó en una pequeña provincia de la Argentina profunda. Los congresales llegados de lugares tan distantes hicieron de una "casa de familia" un espacio fecundo. Esta casa, lugar de encuentro, de diálogo y de búsqueda del bien común, es para nosotros un símbolo de lo que queremos ser como Nación”. (Ana M. Woites).




Sacerdotes que firmaron el Acta de la Independencia
-Por Catamarca, presbíteros Manuel Antonio de Acevedo y José Eusebio Colombres.
-Por La Rioja, presbítero Pedro Ignacio de Castro Barros.
-Por Buenos Aires, presbítero Antonio Sáenz y Fray Cayetano Rodríguez OFM.
-Por Tucumán, presbíteros Pedro José Miguel Aráoz y José Ignacio Thames.
-Por Santiago del Estero, presbíteros Pedro León Gallo y Pedro Francisco Uriarte.
-Por San Juan, Fray Justo de Santa María de Oro OP.
-Por Chichas (Alto Perú), presbítero José Andrés Pacheco de Melo.

El presbítero Miguel Calixto del Corro, diputado por Córdoba, se encontraba ausente al momento de la jura, y el diputado por Chuquisaca, Mariano Sánchez de Loria, se ordenó sacerdote años después.+

martes, 5 de julio de 2016

NOTICIA AICA: CARDENAL POLI: AL MARTIRIO........

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El Card. Poli y los palotinos: “Al martirio se llega a partir de la virtud y el testimonio en Cristo”
Martes 5 Jul 2016 | 09:21 am
Buenos Aires (AICA): “El martirio no es un don que se busca. Es algo a lo que se llega a partir de la virtud y el testimonio en Cristo. Los hermanos palotinos llevaron con fidelidad una lógica de vida y alegría. Vivieron en compromiso con los débiles y los pobres”, aseguró el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Mario Poli, al presidir la misa por los cuarenta años de la Masacre de San Patricio, en el templo del barrio porteño de Villa Urquiza donde fueron ultimados tres sacerdotes y dos seminaristas de la Sociedad del Apostolado Católico.
Que en Paz descansen.

REFLEXIÓN: Aneris Miriam Zapp. DE GUSANO A MARIPOSA

Un pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes.
Hacia dónde te diriges? le preguntó. Sin dejar de caminar, la oruga contestó:

Tuve un sueño anoche: soñé que desde la punta de la gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.

Sorprendido, el saltamontes dijo mientras su amigo se alejaba; ¡debes estar loco!, ¿cómo podrás llegar hasta aquel
lugar?, ¡Tu una simple oruga! Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.

Pero el gusanito ya estaba lejos y no lo escuchó, su diminuto cuerpo no dejó de moverse.
De pronto se oyó la voz de un escarabajo:

¿Hacia dónde te diriges con tanto empeño? Sudando ya el gusanito, le dijo jadeante: Tuve un sueño y deseo realizarlo, subir a esa montaña y desde ahí contemplar todo nuestro mundo. El escarabajo no pudo soportar la risa, soltó la carcajada y luego dijo: Ni yo, con patas tan grandes, intentaría realizar algo tan ambicioso y se quedó en el suelo tumbado de la risa mientras la oruga continuó su camino, habiendo avanzado ya unos cuantos centímetros.

Del mismo modo, la araña, el topo, la rana y la flor le aconsejaron a nuestro amigo a desistir, ¡No lo lograrás jamás! Le dijeron, pero en su interior había un impulso que lo obligaba a seguir. Ya agotado, sin fuerzas y a punto de morir, decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar. "Estaré mejor", fue lo último que dijo y murió.

Todos los animales del valle fueron a mirar sus restos, ahí estaba el animal más loco del pueblo, había construido como su tumba un monumento a la insensatez, ahí estaba un duro refugio, digno de uno que murió por querer realizar un sueño irrealizable.

Una mañana en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos. De pronto quedaron atónitos, aquella concha dura comenzó a quebrarse y con asombro vieron unos ojos y una antena que no podía ser la de la oruga que creían muerta, poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron
saliendo las hermosas alas arco iris de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una mariposa, no hubo nada que decir, todos sabían lo que pasaría, se iría volando hasta la gran montaña y realizaría su sueño, el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir, todos se había equivocado.

Dios nos ha creado para realizar un sueño, vivamos por el, intentemos alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizá necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo lograremos.

EL ÉXITO EN LA VIDA NO SE MIDE POR LO QUE HAS LOGRADO, SINO POR LOS OBSTÁCULOS QUE HAS TENIDO QUE ENFRENTAR EN EL CAMINO

Aneris Miriam Zapp

Muy buena reflexión Aneris. Muchísimas gracias.

sábado, 2 de julio de 2016

PAÍSES QUE NOS MIRAN: KENIA

OTRO PAÍS QUE NOS MIRA
KENIA
Kenia, oficialmente la República de Kenia (en suajili: Jamhuri Ya Kenya; en inglés, Republic of Kenya), es un país del este africano, que tiene fronteras con Etiopía al norte, Somalia al este, Tanzania al sur, Uganda al oeste y Sudán del Sur al noroeste, con el océano Índico bañando su costa sureste. El lago Victoria está situado al suroeste y está compartido con Uganda y Tanzania. Su capital es Nairobi. La superficie del país es de 580 000 km² y su población es de 39 millones de personas3 con gente de numerosas culturas y orígenes. El nombre del país se debe al monte Kenia, un lugar tradicional del país y la segunda montaña más alta de África. Kenia también es conocida por su biodiversidad en animales y por una gran variedad de ecosistemas.
Kenia tiene 47 distritos, cada uno de ellos con un gobierno semiautónomo respecto al gobierno central de Nairobi. Geográficamente, Kenia se divide en varias áreas con un demografía muy variable, existiendo zonas de sabanas, áridas y semi-áridas, además de una gran costa con el océano Índico. Las regiones centrales y el occidente tienen bosques y montañas, mientras que las regiones del norte son más áridas.
Como parte del Este de África, Kenia ha sido hogar del hombre desde el Paleolítico Inferior. La expansión bantú alcanzó el área en el primer milenio antes de nuestra era, y los límites del estado moderno comprenden los pasos de las áreas lingüísticas y culturales del Nilo-Sahariana, la afro-asiática y la bantú, por lo que Kenia ha sido un país multiétnico desde sus orígenes. La presencia europea y árabe en Mombasa se remonta a los principios de la Edad Moderna, pero la exploración del interior comenzó en el siglo XIX. El Imperio británico estableció el Protectorado del Este de África en 1895, conocido como la Colonia de Kenia desde 1920. La República Independiente de Kenia se estableció en 1963.
La capital de Kenia, Nairobi, es una ciudad de gran importancia comercial en África. La economía de Kenia es además la de mayor producto interno bruto de la región Este y Central de África. El país ha sido productor tradicional de té y café, y más recientemente se ha dedicado a la exportación de flor cortada a Europa. Cada vez más Kenia se está dedicando a la industria de las telecomunicaciones. Kenia es también una potencia mundial en el deporte, dando los mejores atletas como el campeón Paul Tergat y más recientemente David Rudisha.
Queridos amigos de Kenia. Es increíble comunicarnos con ustedes a tantos miles y miles de kilómetros que nos separan. Nosotras vivimos en Argentina en el Sur de América. Nos encanta que nos miren y les damos mucho valor a vuestras visitas. Si quieren comunicarse con nosotras en español, en la parte derecha al comienzo del Blog están nuestros e-mails. Que llegue a ustedes todo nuestro cariño y admiración por vuestras puestas de sol. Bendiciones.
                              Marga Pérez y Elsa Lorences de Llaneza

HAIKU de MARIO BENEDETTI

PÍLDORAS GRAMATICALES: Para escribir bien


viernes, 1 de julio de 2016

LLEGÓ JULIO.


POEMA: María Etelvina Giménez (Paraguay) RECOSTARME EN TU PECHO


                      RECOSTARME EN TU PECHO.

                  Al igual que el discípulo amado
                  déjame recostar en tu pecho
                  en ese corazón tan tuyo y lacerado
                  por lo mucho que te he traicionado.

                  Me amas tal como soy
                  tu corazón divino palpita
                  de amor por mi, en todo instante
                  todo lo perdonas, todo lo olvidas
                  brindándote sin tiempo, ni medida.

                  Déjame recostar en tu pecho
                  quedarme así toda la noche
                  bebiendo la savia que acuna mis versos
                  sin que jamas hagas un reproche.

                  Como no amarte Señor
                  me has embriagado cual nuevo vino
                  mis tibias brasas has inflamado
                  iluminando con su fulgor mi camino.

                  Dejame recostar en tu pecho
                  encendiendo una plegaria diferente
                  que toda mi vida, corazon y mente
                  se rindan ante ti, eternamente.!
                             María Etelvina Giménez
                                Paraguay
Mil gracias Etelvina por tu hermoso poema. Bendiciones.

POEMA: Susana Mirte Piñeiro de Valli NOS ENGRANDECISTE SEÑOR



                                                 ¡NOS ENGRANDECISTE, SEÑOR!

¡Cómo no agradecerte el poder ir forjando
aquel destino amado que supimos soñar...!
¡Cómo estar disgustados al andar los caminos
por las piedras que hacen difícil avanzar...!
¡Cómo vivir penando porque la vida exige
y cada logro implica sudar y trabajar...!

Si nos creaste libres para elegir a diario
entre miles de opciones, la posibilidad
de recrearlo Todo, codo a codo contigo
y de crecer dejando nuestra huella al amar...

Si Todo lo pusiste sin medida a los pies
de cada ser humano, sea hombre o mujer
para que siendo pleno, pueda al fin alcanzar
aquel destino Eterno que le soñaste dar...

Si "hijos de Dios" somos y optamos por el Bien
dejemos de quejarnos y "Gracias" démosle
porque el don más preciado que se puede obtener
es el don de ser "libres"... ¡tan libres como Él!


                                                           Susana Mirta Piñeiro de Valli
                                                           Plottier (Prov. del Neuquén)
                                                           mirtapieiro@gmail.com

Mil gracias Susana. Es verdad. Yo pienso que en vez de pedirle tanto, debemos agradecerle mucho.

NOTICIA AICA: LA MISERICORDIA SIN OBRAS ESTÁ MUERTA

aica.org  |  Nacional  |  Catequesis del Papa
Audiencia jubilar: "La misericordia sin obras está muerta”
Jueves 30 Jun 2016 | 11:31 am
Ciudad del Vaticano (AICA): “La misericordia no es una palabra abstracta, sino una forma de vida: se elige ser misericordioso o no serlo y, parafraseando las palabras del apóstol Santiago, se podría decir que la misericordia sin obras está muerta”, dijo el papa Francisco, durante la audiencia jubilar, celebrada hoy en la plaza de San Pedro, a la que asistieron unas 15.000 personas. 
Estoy con usted Santo Padre. Bendiciones. Que el Señor lo proteja.

POEMA: Eduardo Martínez Zendejas. ALAS QUEMADAS

ALAS QUEMADAS
Son mis manos mariposas que se pierden en el humo,
todo el frío y el desgano, se acumulan en mis sueños
como lápidas dolientes, en un destino, sin dueño.
Se mutila sin querer el aroma de la vida,
y va escapando hacia el limbo en afásica partida.

Lo siento, este es mi mundo, lápiz infértil, semen dormido,
y tinta lánguidamente ausente plasmando las experiencias
de vocablos escondidos tras espirales de humo,
humo blanco que se eleva ahogado en la distancia,
perdiéndose inútilmente en el sin fin de la nada.

No mi amor, no quedó  nada sobre mis alas quemadas,
hay solo ríos de viento que en fuegos fatuos, sin fe,
se pierden en la distancia; No amor nunca puede quedar nada
sobre unas alas quemadas, entre susurros de grillos
degustando los silencios, comprendo que no quedó nada.

Nada ha quedado, lo grito, de mi pobre mano fría,
de esta mi ilusión cansada, y de cada minuto
cada hora y cada día, que hasta ti yo he elevado
mi plegaria más amada, para pedirte en silencio
“Ámame simplemente, fácil” pero esto no fue así, 
y a cambio me regalaste una vida de dolor.

Ya la fe de tiempos viejos huyó en un solo estertor,
una hora fue el inicio para botar a la nada
el fanático edificio que construí para ti,
y mis alas se incendiaron y todo, todo lo perdí.
En los días posteriores ya todo fue más sencillo,
solo quedaba mi vida y un día también la perdí,
perdí mis alas, mi vida, y la mágica expresión
con que algún día, nací.

Eduardo Martínez Zendejas
Mexico

Eduardo: Espero que alguna vez escribas un poema de alegría presente. Nos entristecen tus poemas del pasado. Un desafío que te propongo.

POEMA: Elsa Lorences de Llaneza. BUSCO Y NO ENCUENTRO el Revista Digital de las Hnas. Paulinas.


BUSCO Y NO ENCUENTRO
-Por Elsa Lorences de Llaneza-

volver
Voy caminando la vida
prestando mucha atención,
buscando lo que no encuentro
o lo que ya se perdió.
Busco aquel respeto digno
por los niños, los ancianos
y sobre todo por Dios.
Busco aquellos matrimonios
que duraban tantos años
y que viejitos seguían
tomándose de las manos.
El respeto a los maestros
que eran quienes educaban
y calladitos oíamos
cuando nos amonestaban.
Desesperada yo busco
al amor en la familia.
Cuando todos nos reuníamos
para pasar el domingo,
comer un buen asadito
y con alguna guitarra
cantar hasta el anochecer,
cuando con pena y tristeza
a casa había que volver.
Cuando comento mi búsqueda
responden con ligereza:
“No ves, los tiempos cambiaron”
y yo asiento con tristeza.
Los chicos se crían solos,
ya no hay tiempo para ellos.
sentados frente a la compu.
o frente a la televisión,
mientras se fuman un porro,
añoran que algún mayor
se siente al lado de ellos
y les de conversación.
La familia ya no existe.
no hay tiempo para reunirse
hay que juntar mucha plata
para comprar cualquier cosa,
no importa si no nos sirve.
Y como todos trabajan
y no se pueden cuidar,
a los ancianos de casa
se los mete en un hogar.
Pero yo sigo buscando
y tal vez ilusa sea,
pero por ahí ...quién dice,
cansados de ver que no hay
felicidad en esta forma
volvamos a aquella otra
que a mí me pareció genial.

Elsa Lorences de Llaneza
elsalorences@yahoo.com.ar

Mil gracias Hermanas Paulinas por subir mi poema en la Revista digital Familia Cristiana. Dios las bendiga.