miércoles, 17 de agosto de 2016

COMPARTIENDO: Ana Franceschini: CANTATA SANMARTINIANA

El canto de San Martín o Cantata Sanmartiniana, 1950, fragmento:
EL RENUNCIAMIENTO

¡Atención pido al silencio!
¡Silencio pido a las almas!
Aquí dará San Martín
su lección enamorada
Tres naciones redimidas
por la gloria de sus armas
ya le sonríen amores,
ya le tejen alabanzas.
El héroe llenó la copa
Con el vino de su hazaña:
La copa en su mano hierve,
y lo convida la Fama.
¡Qué peligroso es el vino
del triunfo, si nos embriaga!
San Martín está en la hora
en que luchan vino y alma.
La Gloria lo está invitando
con sus terribles palabras.
"¡No te detengas -le dice-,
no desampares las armas!
¡Halcón de la guerra, busca
tu embriaguez en la batalla!"
San Martín llenó la copa
con el vino de su hazaña:
es la hora de los héroes
en que luchan vino y alma.
Pero el Ángel ya le dicta
su razón de oro y de plata:
"San Martín -le dice el Ángel-,
la hermosura de la espada
vale menos que la rosa
del Amor en la balanza!".
San Martín oyó las voces,
y aquel flechero de Marte
dejó el vino de la Gloria
por el acíbar del Ángel.
¡Ay, los ejércitos lloran
con sus llantos militares!
Llorando están los guerreros,
y lloran porque no saben.
No saben que San Martín
ha roto una dura cárcel
y se aventura en el tiempo
donde ríen las edades.
¡Adiós, brillo de las armas!
¡Adiós, clarines triunfales!
¡San Martín ha desertado
la Gloria por el Romance!
Llorando están los guerreros,
y lloran porque no saben
que más allá de su Gloria
lo está esperando su Ángel.
Leopoldo Marechal
Mil gracias Ana. Hermoso final. Dios te bendiga.

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