miércoles, 27 de mayo de 2015

COLABORACIÓN: Aída Martha Castelan. MARÍA QUIERE RECONCILIARNOS CON NOSOTROS MISMOS

 


María quiere enseñarnos a reconciliarnos con nosotros mismos y con Dios…
Si quieres parecerte a María, sé feliz. La humildad y la alegría se fortalecen en la fe que nos recuerda lo mucho que Dios nos ama y lo mucho que nos quiere felices y equilibrados. De hecho, la Virgen María era profundamente equilibrada.

No imagines que el equilibrio humano, lo tenemos o no lo tenemos. Tienes que ir a buscarlo, este equilibrio que es fuente de alegría. Debemos buscarlo con valor,
porque, en un principio, todos estamos desequilibrados. Esto se llama ¡pecado original!

El pecado original, mantenido por nuestro pecado actual crea en nosotros un profundo desequilibrio que introduce la duda, el miedo, en nuestras relaciones con Dios, con los demás y con nosotros mismos. María fue concebida sin pecado original, sin este desequilibrio!


Y este don de Dios no es sólo para ella o para Jesús, sino también para nosotros. Ella quiere compartir con nosotros este regalo, enseñándonos a reconciliarnos con la creación, con nosotros mismos, con los demás y con Dios.

                                                                       Padre Emmanuel Gobilliard
Actual rector de la catedral de Le Puy (Francia)

 Gracias Aída Martha Castelan por tu colaboración. Dios te bendiga.


 

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