sábado, 21 de febrero de 2015

POEMA: Miguel Ángel Migliarini: CONSOLACIÓN

El escrutar los sonidos
entre las claves
del misterio,
de la esencia,
de la periferia,
agudiza reflexiva
una expansiva onda
en mi pensamiento.

El gozne grave
del tiempo trepida
en el solsticio,
como insondable eje
del ocaso orillando
el ramaje infinito
hacia fragante recinto
más allá de la luz.

¿Deuda o duda
de raíz filosófica?
¡Ni lo uno ni lo otro!
Principio intangible
alistándose fervoroso
para el más grande
encuentro de fe
y resurgimiento.

La rueca con el hilo
encadena palabras,
trazos, hendiduras
en álgido zumbido.
El reloj sempiterno
da súbita respuesta
a quien yace aguardando
un nuevo despertar.

Palpita incandescente
una brisa de cántico,
la pulsación loando
a Dios nuestro Señor.
¡La visión del que sufre
los males corporales
estalla exultante
en la consolación.

¡Bendice alma mía al Señor! (Sal 103)
AMÉN

Miguel Ángel Migliarini
San Nicolás de los Arroyos 18  de febrero del  2015.-

Mi querido Hermano, Amigo del alma Miguel Ángel. Me traspasa tu poema. Ojalá pudiera sentarme al lado tuyo y transmitirte todos mis sentimientos y alentarte en tu enfermedad. Pero aunque no pueda hacerlo por la distancia que nos separa, Jesús cumple esa función. ¿Quién mejor que Él para cuidarte? Todos estamos orando por tí. Te envío fuerza, paciencia y bendiciones. Te quiero amigo. 
                                               Elsa Lorences de Llaneza.

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