martes, 17 de febrero de 2015

COMPARTIENDO: Aída Martha Castelan: UN MINUTO CON MARÍA

Durante su aparición en Fátima (Portugal) el 13 de julio de 1917, la Santísima Virgen había anunciado: “Con el fin de prevenir la guerra, vendré para pedir que Rusia sea consagrada a mi Inmaculado Corazón y la comunión en los primeros sábados de mes”.

El 10 de diciembre de 1925, María apareció con el Niño Jesús a Sor Lucía, en el convento de Pontevedra (España) y dijo “Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y diles que a todos los que, durante cinco meses el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando los misterios del Rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de su muerte con las gracias necesarias para su salvación”.

El 15 de febrero de 1926, el niño Jesús se apareció a Sor Lucía y le contó las dificultades que tenían las almas en confesarse el sábado y pidió que la confesión fuese válida durante ocho días. Jesús contestó: “Sí, puede ser de muchos más días, con tal que, cuando me reciban, estén en gracia y tengan la intención de desagraviar el Inmaculado Corazón de María”.
 Gracias Aída Martha Castelan por tu colaboración. 

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